El gerente deportivo de Coquimbo Unido, Pablo Ramírez, manifestó sus reparos al proyecto de reforma a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP) que se discute en el Congreso, advirtiendo que algunos cambios podrían terminar perjudicando al desarrollo del fútbol chileno.
En una entrevista concedida al diario Diario El Día, el dirigente —quien además integra una comisión de clubes junto a representantes de Colo-Colo, Universidad Católica y Deportes Iquique— aseguró que el principal problema del proyecto es que el fútbol profesional no ha sido escuchado en algunos de los cambios incorporados recientemente.
Ramírez aclaró que los clubes no se oponen a mejorar los mecanismos de control y transparencia dentro de la actividad. De hecho, afirmó que existe consenso en medidas como la eliminación de la multipropiedad o impedir que representantes de jugadores participen en la propiedad de los equipos, iniciativas que incluso cuentan con respaldo de la FIFA.
Sin embargo, el dirigente sostuvo que el conflicto surge por indicaciones agregadas durante 2025 que, según su visión, modificaron el sentido original del proyecto sin la participación directa del fútbol profesional. Entre los puntos que generan inquietud mencionó el modelo de separación entre la ANFP y la Federación de Fútbol de Chile, el cual —según explicó— podría reducir el peso del fútbol profesional dentro de la estructura federativa.
Ramírez también se refirió al debate sobre la fiscalización financiera de los clubes y el rol de la Comisión para el Mercado Financiero. En ese aspecto, afirmó que el fútbol chileno está abierto a cualquier normativa que fortalezca la transparencia y evite el ingreso de capitales de origen dudoso.
Consultado por la aprobación del proyecto en el Senado, el dirigente valoró que se hayan eliminado algunas indicaciones que, a juicio de los clubes, estaban mal formuladas, como la responsabilidad solidaria dentro de la liga o la posibilidad de que universidades ingresaran automáticamente al profesionalismo.
No obstante, insistió en que aún existen aspectos que deben revisarse antes de que la iniciativa sea promulgada. En ese sentido, llamó al senador Matías Walker, uno de los impulsores de la reforma, a abrir un espacio de diálogo con los clubes.
“Él ha dicho que aprobar esta ley sería como hacer un gol de mediacancha. Tal vez tenga razón, pero lo importante no es quién anote el gol, sino ganar el partido para mejorar el fútbol chileno”, señaló Ramírez en declaraciones recogidas por El Día.
Finalmente, el dirigente aseguró que los clubes no buscan frenar la reforma, sino perfeccionarla mediante conversaciones con las autoridades. “Hay aspectos positivos en la ley y los apoyamos, pero creemos que todavía hay capítulos que deben revisarse para que realmente ayuden al desarrollo del fútbol en Chile”, concluyó.
El Maipo




