Las aguas que rodean a Rapa Nui fueron reconocidas internacionalmente como un “Hope Spot” o Punto de Esperanza por la organización Mission Blue, iniciativa liderada por la destacada oceanógrafa Sylvia Earle.
La designación distingue a Te Moana Tapu a Hotu Matu’a —el Mar Sagrado de Rapa Nui— como un espacio clave para la conservación oceánica a nivel global, destacando un modelo de protección basado en la colaboración entre ciencia, participación comunitaria y saberes ancestrales del pueblo rapa nui.
“Rapa Nui destaca como un ejemplo de lo que sucede cuando la protección se guía por la sabiduría de quienes han dependido del mar durante siglos”, afirmó Sylvia Earle al anunciar el reconocimiento.
El Área Marina Protegida de Rapa Nui es considerada una de las más extensas del planeta y abarca la totalidad de la Zona Económica Exclusiva que rodea la isla y el islote Motu Motiro Hiva. Su aislamiento geográfico ha permitido el desarrollo de especies únicas, transformando la zona en uno de los ecosistemas marinos con mayor endemismo del mundo.
En estas aguas habitan tiburones de Galápagos, ballenas migratorias, arrecifes de coral profundo y diversas especies que no existen en ninguna otra parte del planeta, consolidando al territorio como un punto estratégico para la biodiversidad del Pacífico.
El reconocimiento también pone en valor el sistema de gobernanza impulsado por el pueblo rapa nui, donde principios tradicionales como el tapu —vinculado a la protección sagrada de ciertos espacios y recursos— siguen siendo parte fundamental de la conservación marina.
Actualmente, la administración del área protegida se desarrolla mediante el Koro Nui o Te Vaikava, consejo oceánico conformado por representantes de la comunidad y el Estado chileno, encargado de supervisar la gestión de cerca de 729 mil kilómetros cuadrados de océano.
Pese a este avance, el ecosistema continúa enfrentando amenazas como la pesca ilegal, la contaminación por microplásticos y el avance de la minería submarina. En ese contexto, Mission Blue espera que este reconocimiento contribuya a fortalecer la protección y monitoreo del océano en la zona, en línea con la meta internacional de conservar al menos el 30% de los mares al año 2030.
El Maipo




