(París) Estos últimos días han surgido una serie de nombres posibles, entre políticos con “experiencia”, a convertirse en “candidatos” a las elecciones presidenciales del próximo 2027, con propósitos o resultados poco claros.
Para explicar esta ecuación es bueno aclarar que las elecciones son a mediados de abril de 2027, pero en la medida que avanza el tiempo, surgen fórmulas que pretenden llevar a escena figuras bien conocidas de la política nacional.
Un comentario de Le Point se refiere a cómo se activan figuras como el expresidente socialista François Hollande, su último primer antes de salir del Palacio de Eliseo, Bernard Cazeneuve, o el también exjefe de Gobierno Domique de Villepin.
Todos ellos se mantienen en la línea de hablar de una preparación para participar en los comicios, sin definir aún su estatus electoral, en una estrategia de mantenerse al margen de algún escrutinio público en el curso de la campaña proselitista.
Pero el diario galo considera que los “dinosaurios” de la política francesa, por ahora incluidos en un listado de “candidatos quizás”, buscarían ofrecer una opción creíble como alternativa a La Francia Insumisa (LFI) o a la ultraderechista Alianza Nacional (RN).
Sin embargo, si el público recuerda los datos socioeconómicos de la mayoría de esos experimentados políticos en el momento de estar en el poder, puede ser una experiencia poco agradable para ellos, considera la publicación.
De esa forma, Le Point estima que el efecto de crear una vía alternativa a la RN y la LCI, podría ser contrario al deseado, si no logran convencer lo suficiente al votante socialdemócrata o centroderechista.
El Maipo/PL




