La gran mayoría de las frutas y verduras importadas que llenan las estanterías de los supermercados suizos provienen de España. Sin embargo, este histórico dominio europeo tambalea. El aumento de los salarios, el endurecimiento extremo de las normativas medioambientales y la feroz competencia fuera de Europa amenazan el liderazgo del gigante agrícola del Mediterráneo., señala en un amplio artículo el portal swissinfo.ch
España, principal fuente de importaciones suizas de frutas y hortalizas en kg en 2025
| Hortalizas | Frutas | ||
|---|---|---|---|
| España | 128.067.968 | España | 179.088.768 |
| Italia | 58.222.080 | Italia | 106.968.265 |
| Países Bajos | 51.020.560 | Colombia | 49.519.718 |
| Francia | 30.881.560 | Ecuador | 35.277.439 |
| Alemania | 29.046.046 | Perú | 29.374.592 |
| Marruecos | 18.926.712 | Sudáfrica | 23.106.716 |
| Egipto | 10.221.608 | Costa Rica | 17.227.072 |
| Bélgica | 6.714.619 | Turquía | 16.469.142 |
| Turquía | 6.046.246 | Brasil | 15.237.107 |
| Polonia | 4.828.181 | Francia | 14.967.685 |

El Ejido: El motor verde de Europa
A medio camino entre Málaga y Almería, el paisaje idílico de playas y centros turísticos de la Costa del Sol se transforma radicalmente. En su lugar, aparece una inmensa extensión de invernaderos encajados entre las áridas colinas y el mar.
El epicentro de este fenómeno es El Ejido, una localidad que emerge como una isla rodeada por 13.000 hectáreas de plástico. Este municipio forma parte del «mar de plástico» del Campo de Dalías, un gigante que cubre casi 40.000 hectáreas (un tamaño 4,5 veces superior al de la ciudad de Zúrich) y representa la mayor concentración de invernaderos del mundo.
- Producción invernal: Más de 16.000 invernaderos de la zona producen cerca del 40 % de las hortalizas frescas que consume Europa durante el otoño y el invierno.
- Dependencia suiza: En 2025, España suministró un tercio de todas las hortalizas importadas por Suiza.
La pérdida de la ventaja competitiva en costes
Históricamente, el éxito español se ha cimentado en un clima idílico y en mano de obra barata, garantizando hortalizas fuera de temporada a precios imbatibles. En 2025, el precio medio en origen de los tomates en rama españoles fue de 91,41 € por 100 kg, frente a los 120,49 € de los productores belgas—una brecha que se acentúa aún más en los meses fríos.
Sin embargo, este modelo basado en costes laborales bajos muestra signos de agotamiento por tres factores clave:
- – Reducción de la brecha salarial: Según el sindicato Comisiones Obreras, la diferencia salarial entre trabajadores migrantes y locales se redujo del 38,2 % en 2022 al 29,1 % actual, impulsada principalmente por la subida del salario mínimo.
- – Presión de los supermercados: Grandes cadenas europeas exigen mantener precios bajos para proteger sus márgenes, negándose a repercutir el aumento de los costes laborales en el consumidor final.
- – Costes por hora en aumento: Aunque el coste laboral por hora en España (26,40 €) sigue siendo competitivo frente a la media de la UE (34,90 €) y rivales como los Países Bajos (47,90 €), la tendencia al alza es innegable.
El laberinto normativo: Pesticidas y exigencias suizas
La reputación del sector arrastra cicatrices del pasado. La crisis de la temporada 2006-2007, en la que se detectaron niveles ilegales del pesticida prohibido isofenfos-metilo en pimientos de Almería, provocó un veto europeo y una caída del 20 % en las exportaciones de la región.
Hoy, la seguridad alimentaria es la prioridad número uno del consumidor europeo. Según el Eurobarómetro de 2025:
- – El 39 % de los ciudadanos sitúa los residuos de plaguicidas como su mayor preocupación alimentaria.
- – En los últimos 25 años, la UE ha recortado a la mitad las sustancias activas autorizadas en plaguicidas (pasando de más de 1.000 a unas 500).
- Suiza más allá de la ley
Cadenas helvéticas como Coop y Migros imponen normativas propias que superan las exigencias legales de Suiza y de la Unión Europea. No solo prohíben más sustancias, sino que restringen la acumulación de residuos múltiples (cócteles de plaguicidas) incluso si estos se encuentran individualmente por debajo del límite legal. Estas exigencias controlan toda la cadena de suministro: desde el invernadero hasta el transporte y postcosecha.
Automatización: La carrera por la supervivencia
Para contrarrestar los costes al alza, Almería apuesta por la tecnología. Un ejemplo es Vicasol, una cooperativa local con más de 1.000 productores que exporta el 80 % de sus tomates a mercados como Alemania, Francia, Polonia, Suiza y el Reino Unido. En los últimos tres años, Vicasol ha invertido 6 millones de euros de capital propio en automatizar sus almacenes de tomates mediante:
- – Inteligencia artificial y cámaras multiespectrales para el triaje de calidad.
- – Brazos robóticos de paletizado.
- – Vehículos de guiado automático (AGV) para la logística interna.
Según la empresa tecnológica MAF RODA —proveedora de estos sistemas—, este nivel de automatización permite reducir plantillas en líneas clave de 30 a solo 5 personas por turno, recortando los costes de mano de obra anuales en aproximadamente un 33 %. La inversión se amortiza en un plazo de dos años y medio a cuatro años.
El reto de la brecha digital
A pesar de casos de éxito como el de Vicasol, España avanza despacio en la transformación tecnológica global de sus campos:
| Indicador Digital Agrícola (2025) | Porcentaje de explotaciones que NO adoptan tecnología |
| Polonia (Líder) | 4 % |
| Irlanda | 36 % |
| España | 40 % |
Para revertir esta situación, el Plan Estratégico de España para el Desarrollo Sostenible de la Agricultura 2023-2027 (enmarcado en la PAC) destina 1.500 millones de euros a la agricultura de precisión, el riego inteligente y la monitorización digital. No obstante, esta cuantía solo representa el 3 % de los casi 48.000 millones de euros totales de los fondos europeos asignados al país.
Como concluye de forma tajante Francisco Góngora Cara, alcalde de El Ejido: «La digitalización es necesaria para que los agricultores puedan tomar decisiones con mayor precisión. Nuestros agricultores son resilientes, pero la resiliencia no puede ser una excusa para la inacción».
El Maipo.




