Por Ambientum Portal Ambiental
Envases de cartón para leche, el zumo preferido de los niños, caldos, tomates, legumbres. … llenamos el carro de la compra con innumerables bebidas y alimentos envasados en cartón y no siempre fue así. De hecho, el momento en el que se planteó trasvasar los líquidos a este material fue una auténtica revolución de concepto. El uso del cartón aséptico ofrecía una lista interesante de ventajas. No sólo suponía un menor coste frente a otras opciones, era eficiente a la hora de transportar y ligero. Además, suma otras cualidades con las que somos especialmente sensibles en la actualidad: es renovable, reciclable y en su producción emite menos CO2 que otro tipo de envases.
Ventajas como ésta son las que han convertido al envase de cartón para bebidas y alimentos en uno de los favoritos en el envasado para la industria alimentaria. Fue en el siglo XIX cuando se inventó el envase de cartón, pero hasta el XX no se desarrolló la tecnología que hacía posible el envasado en condiciones estériles de seguridad. Un logro en el que Tetra Pak es pionera.
Hito: primer envase Tetra Brik
Son los antecedentes del hito que llegaría décadas después de la mano del empresario sueco y fundador de Tetra Pak en 1951, Ruben Rausing. Su compañía dio con las teclas necesarias para crear un sistema con el que poder conservar alimentos perecederos, como la leche o los zumos, sin refrigeración. Gracias a este sistema, presentó el primer envase aséptico de cartón para la leche. Un proceso que requiere tanto la esterilización del producto como del material que lo conserva.
Para entenderlo mejor, el cartón aséptico alarga la vida útil de alimentos perecederos como la leche, los zumos y las bebidas vegetales hasta 12 meses sin refrigeración ni conservantes. Los protege de los daños físicos, el calor, la luz y las bacterias a la vez que preserva su color, textura y sabor.
¿Cómo? Gracias a su composición. La capa de papel aporta robustez y superficie de impresión; las capas de polímero bloquean la humedad y cohesionan el material; y la capa ultrafina de aluminio protege frente a la luz y el oxígeno para impedir la entrada de microorganismos dañinos.
Mayor acceso a los alimentos
Esto significa que los alimentos perecederos pueden ser accesibles en todo el mundo, incluso en regiones alejadas de las zonas de producción o con refrigeración limitada. Se trata de mejorar los medios de vida de las personas en todo el mundo, “garantizando el acceso a alimentos seguros, contribuyendo al crecimiento económico y respetando los derechos humanos en nuestros lugares de trabajo, en toda la cadena de valor y en las comunidades donde operamos”, argumenta la Head of Sustainability en Tetra Pak Iberia, Virginia Rodríguez.
Una misión que cobra aún más sentido ahora que la seguridad alimentaria, la descarbonización y la circularidad se han convertido en prioridades regulatorias, económicas y sociales y que los sistemas alimentarios afrontan tensiones logísticas, apagones energéticos, inflación y conflictos geopolíticos, que afectan negativamente al acceso a los alimentos.
No obstante, este progreso no puede lograrse a costa del planeta y por esta razón, tal y como remarca Rodríguez, es tan importante trabajar en colaboración con proveedores, clientes, administraciones y otros actores del sector, “para impulsar la transición hacia sistemas alimentarios más seguros, sostenibles y resilientes”.
Un sistema cada vez más sostenible
Conscientes de que “un envase debe ahorrar más de lo que cuesta”, Tetra Pak impulsa la innovación hacia envases cada vez más sostenibles. Sus envases están fabricados principalmente con fibra de papel procedente de fuentes renovables con sello FSC, pero el objetivo es que evolucione hacia estructuras con mayor contenido renovable o reciclado, y sustituyendo progresivamente polímeros fósiles por polímeros vegetales con certificación Bonsucro o reciclados certificados mediante balance de masas por ISCC Plus.
Pero la transformación no se limita al envase. En un contexto de creciente presión regulatoria y ambiental, Tetra Pak participa activamente en esfuerzos e iniciativas de descarbonización a gran escala. Por eso adopta medidas para minimizar las emisiones de carbono procedentes tanto de sus operaciones y productos como de su cadena de valor. En este sentido, cabe subrayar que la producción del cartón genera hasta un 60% menos de emisiones en CO2 en comparación con el plástico.
Apuesta por la circularidad
Otro de los objetivos consiste en reducir el impacto sobre el entorno natural. Para ello, participan en programas de resiliencia hídrica, restauración paisajística y preservación de la biodiversidad.
Y por supuesto, Tetra Pak apuesta por la circularidad desde el diseño hasta el final de la vida útil de sus envases, por lo que promueve el uso de materiales reciclables y renovables y trabajan con tecnología diseñada para optimizar la energía y el agua.
Tal es la conciencia del diseño y la circularidad que una vez que los envases han cumplido su función original, se pueden transformar en nuevos materiales. Según explica la experta Rodríguez, “las fibras de papel se separan de la fracción de polyal, creando dos flujos de reciclaje valiosos: fibras de papel para nuevos productos de papel y granza de polyal, un material 100% reciclado y exento del impuesto al plástico, que es útil para una variedad de bienes duraderos, como mobiliario urbano e interior; útiles de jardinería, logística, entre otros”.
El reciclaje, un punto extra
El compromiso de Tetra Pak no termina aquí. Cada año invierte hasta 40 millones de euros en infraestructura de recogida, clasificación y reciclaje en todo el mundo, y colabora con todos los actores de la cadena de valor para impulsar la circularidad de los materiales de los envases.
De esta forma se crean mercados para estos materiales reciclados. De hecho, gracias a sus inversiones, subraya la Head of Sustainability en Tetra Pak Iberia, “en España ha aumentado la capacidad instalada de reciclaje mecánico de la fracción de polyal de 10.000 toneladas a 30.000 polyal., que es el equivalente a todo el polyal procedente de envases post consumo generado en un año en nuestro país”.
El mundo es cada vez más consciente de la importancia de la sostenibilidad y el cuidado de nuestro planeta, y los envases de cartón para bebidas y alimentos no sólo protegen y garantizan la seguridad de los alimentos, sino que reducen la huella de carbono y facilitan el reciclaje y la circularidad.
El Maipo/Ambientum





