La Encuesta Nacional de Medio Ambiente y Cambio Climático 2026 muestra una fuerte demanda ciudadana por políticas ambientales, aunque la crisis climática queda relegada frente a la inseguridad, el costo de la vida y el desempleo. Solo un 15% cree que el Gobierno tiene un plan claro para enfrentarla.
La crisis climática no aparece entre las principales preocupaciones de los chilenos, pero eso no significa que la ciudadanía reste importancia al cuidado del medio ambiente. Esa es una de las principales conclusiones de la Encuesta Nacional de Medio Ambiente y Cambio Climático 2026, realizada por Ipsos para el Centro de Acción Climática de la PUCV.
El estudio, aplicado a 1.200 personas entre el 23 y el 29 de junio, muestra una diferencia importante entre las prioridades inmediatas de la población y la demanda por políticas ambientales. Mientras solo un 3% menciona el cambio climático y la crisis ambiental entre los tres principales problemas que debe resolver el país, un 87% considera importante o muy importante que el Gobierno incorpore el cuidado del medio ambiente en sus políticas públicas.
Las principales preocupaciones están vinculadas con problemas que afectan de manera directa la vida cotidiana. La inseguridad y delincuencia ocupa el primer lugar, con un 64%, seguida por el alza del costo de la vida e inflación, con un 42%, y la inestabilidad laboral y el desempleo, con un 29%.
Alta preocupación ambiental, pero baja confianza en la conducción
Los resultados muestran que la baja prioridad del cambio climático no necesariamente implica indiferencia frente a la emergencia ambiental.
Un 58% de los encuestados considera que el cambio climático es provocado principalmente por la actividad humana, mientras que un 35% cree que responde a una combinación entre factores humanos y naturales. Solo un 5% lo atribuye exclusivamente a causas naturales.
Además, un 85% relaciona el cambio climático con fenómenos extremos como sequías, lluvias y olas de calor. Otro 77% considera que las empresas tienen una responsabilidad mayor que los ciudadanos en la búsqueda de soluciones.
La urgencia también aparece en las respuestas económicas. Un 75% sostiene que el cambio climático debe ser priorizado incluso cuando las medidas necesarias impliquen costos económicos.
Sin embargo, existe una fuerte percepción de falta de conducción. Solo un 15% considera que el actual Gobierno cuenta con un plan claro para enfrentar el cambio climático, mientras un 61% cree que no existe y un 24% dice no saber.
Para Marcelo Mena, exministro del Medio Ambiente y académico de la PUCV, los resultados muestran que la ciudadanía está concentrada en problemas inmediatos, pero eso no elimina la preocupación ambiental.
Según plantea el académico, la encuesta refleja una demanda por mayor conducción estatal frente a la crisis climática y ambiental.
El estudio también señala que un 61% de los chilenos considera que el cambio climático ya está afectando su vida cotidiana. Entre los principales impactos mencionados aparecen los incendios forestales más frecuentes e intensos, con un 26%; los efectos sobre la agricultura y la producción de alimentos, con un 21%; el aumento de enfermedades respiratorias asociadas a la contaminación, con un 15%; y las olas de calor extremas, con un 14%.
Evaluación de las políticas ambientales
La encuesta también pidió evaluar la gestión ambiental de los gobiernos desde el retorno a la democracia.
La mejor evaluación corresponde a Sebastián Piñera, con una nota promedio de 5,2. Le siguen Michelle Bachelet, con 4,4; Gabriel Boric y Patricio Aylwin, ambos con 4,0; y Eduardo Frei y Ricardo Lagos, con 3,9.
Respecto de los principales legados ambientales de las últimas tres décadas, el primer lugar corresponde a la creación del Ministerio del Medio Ambiente y la actual institucionalidad ambiental, mencionada por un 18% de los encuestados.
Le siguen la prohibición de las bolsas plásticas, con un 12%; la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), con un 11%; la creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), también con un 11%; el cierre de termoeléctricas a carbón, con un 10%; la Ley Marco de Cambio Climático, con un 9%; y la creación de la Red de Parques de la Patagonia y los Parques Marinos, con un 8%.
Residuos, agua y contaminación entre las prioridades
Cuando se pregunta cuál es el principal problema ambiental que Chile debe resolver actualmente, la gestión de residuos aparece en primer lugar, con un 26%.
Le siguen la escasez hídrica, con un 25%; la contaminación del aire, con un 24%; el cambio climático, con un 14%; y la pérdida de biodiversidad, con un 8%.
En relación con las prioridades ambientales para el Gobierno de José Antonio Kast, la ciudadanía pone especial énfasis en medidas que también pueden tener un efecto directo sobre el presupuesto familiar.
Un 43% plantea que se deben aumentar los proyectos de energías renovables, mientras que un 42% propone masificar la energía solar residencial para reducir las cuentas de electricidad.
Rocío Parra, directora de Políticas Públicas del Centro de Acción Climática PUCV, sostiene que la energía solar permite conectar la agenda ambiental con una preocupación inmediata como el costo de la vida.
En esa misma línea, un 85% está de acuerdo o muy de acuerdo con avanzar en energías renovables para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Además, un 75% considera que convertir a Chile en un líder ambiental de Latinoamérica podría generar mayor inversión y desarrollo.
Regulación ambiental: mayoría busca compatibilizar protección y desarrollo
La encuesta también abordó el debate sobre las regulaciones ambientales.
Un 55% considera que las normas deben compatibilizar el cuidado del medio ambiente con el desarrollo económico. Otro 30% plantea que la protección ambiental debe estar por sobre otras consideraciones.
Solo un 6% sostiene que el Estado debería priorizar el crecimiento y el empleo aunque esto implique relajar las normas ambientales.
Frente a propuestas legislativas destinadas a flexibilizar las regulaciones, un 41% está de acuerdo con hacerlo siempre que no exista un retroceso en la protección ambiental. En tanto, un 36% rechaza estas modificaciones y considera que los proyectos de inversión deben ajustarse a las normas vigentes.
Un 16%, en cambio, considera que se deberían reducir los requerimientos ambientales como una forma de reactivar la economía.
Amplio respaldo a la protección de humedales
La protección de los humedales obtiene uno de los respaldos más altos de la encuesta.
Un 82% considera que estos ecosistemas deben ser protegidos por su capacidad para contener inundaciones y proteger los entornos urbanos. Solo un 12% prioriza la construcción de viviendas sociales, incluso si esto supone flexibilizar las medidas de protección de estos espacios.
El resultado adquiere especial relevancia para territorios que enfrentan riesgos asociados a inundaciones y a la pérdida de ecosistemas naturales.
Contaminación del aire preocupa especialmente en Santiago
La calidad del aire también aparece entre las principales preocupaciones ambientales.
A nivel nacional, un 77% de los encuestados afirma estar preocupado o muy preocupado por la contaminación atmosférica en la ciudad donde vive.
En la Región Metropolitana, la cifra aumenta hasta un 86%, convirtiéndose en el porcentaje más alto registrado en la encuesta.
Además, un 86% de los habitantes de Santiago consultados considera urgente o muy urgente avanzar en la actualización de un nuevo plan de descontaminación atmosférica para la Región Metropolitana.
Los resultados dejan así una señal clara: aunque la crisis climática pierde espacio frente a problemas como la delincuencia, el empleo y el costo de la vida, la ciudadanía mantiene una alta valoración del cuidado ambiental y demanda una mayor capacidad del Estado para responder a sus efectos.
El Maipo




