El Monumento Natural Quebrada de la Plata, ubicado en la comuna de Maipú, sumó un importante hito para la conservación de la biodiversidad tras el primer registro documentado de un puma (Puma concolor) y la reaparición del gato colocolo (Leopardus colocolo), especie que no era observada en el sector desde hace más de seis años.
Los registros fueron obtenidos mediante cámaras trampa instaladas por el Centro de Gestión Ambiental y Biodiversidad (CGAB) de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, en el marco de un programa de monitoreo de fauna silvestre.
Para los investigadores, estas imágenes constituyen una evidencia del buen estado ecológico del área y de la relevancia que mantiene como corredor biológico para especies nativas de la zona central.
La coordinadora del Monumento Natural Quebrada de la Plata, Pabla Sánchez Fuentes, destacó que estos hallazgos reflejan los avances logrados gracias a los trabajos de conservación, restauración y monitoreo desarrollados en el sector durante los últimos años.
Un corredor ecológico clave
El monitoreo forma parte de la investigación doctoral de Constanza Cabello-Araya, profesional del CGAB, quien estudia la integración de herramientas de las ciencias naturales y sociales para fortalecer la conservación de la biodiversidad.
Según la investigadora, la presencia del puma es especialmente significativa debido a que esta especie requiere amplios territorios conectados para desplazarse, mientras que el gato colocolo es uno de los felinos más difíciles de detectar por sus hábitos esquivos.
Los especialistas sostienen que ambos registros evidencian que Quebrada de la Plata continúa desempeñando un papel fundamental como refugio para la fauna silvestre en una zona altamente intervenida por la actividad humana.
Desafíos para la conservación
Actualmente, el área protegida alberga diversos proyectos de restauración ecológica, reforestación, conservación de suelos y recursos hídricos, además de iniciativas de investigación científica y educación ambiental.
No obstante, los expertos advierten que la expansión urbana y proyectos de infraestructura, como la propuesta de la autopista Orbital Norponiente, podrían afectar la conectividad del ecosistema y aumentar los riesgos para especies de amplia movilidad como el puma.
Con más de mil hectáreas de superficie, Quebrada de la Plata alberga al menos 87 especies de vertebrados, de las cuales 19 son endémicas de Chile, consolidándose como uno de los principales refugios del ecosistema mediterráneo de la Región Metropolitana.
Declarada Santuario de la Naturaleza en 2016 —el mismo año en que un incendio dañó cerca del 79% de su superficie—, el área ha sido objeto de un intenso proceso de restauración ecológica impulsado por la Universidad de Chile, cuyos monitoreos continúan aportando información clave para la protección de uno de los ecosistemas más amenazados del país.
El Maipo




