Un estudio realizado por la Federación Romanda de Consumidores (FRC) reveló que 67 de los 90 productos de consumo cotidiano en el país suizo, entre los que se incluyen panes, pastas, papas y chocolates, contenían pequeñas cantidades del elemento nocivo.
Aunque ninguno de los artículos analizados superó los límites de seguridad normativos fijados por las autoridades locales, el hallazgo ha encendido las alarmas sobre los posibles efectos acumulativos a largo plazo de la ingesta diaria de dosis reducidas en el cuerpo, especialmente en riñones y huesos.
El análisis del laboratorio evidenció que la mayor concentración del metal se registró en las muestras de chocolate negro (alcanzando hasta 0,36 mg/kg), con niveles cerca de diez veces superiores a los encontrados en cereales o tubérculos.
Según explicaron expertos de la FRC, la planta del cacao absorbe con mayor facilidad el cadmio presente en los suelos, impulsado en parte por el uso de fertilizantes fosfatados en la agricultura.
El Maipo/Sputnik




