Aída Baldini alertó sobre la falta de recursos para elaborar instrumentos de gestión en las áreas protegidas, mientras el director del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), Tomás Saratscheff, anticipó un incremento sin precedentes de las visitas durante la próxima década.
La falta de planes de manejo y recursos para la conservación abre un desafío para los parques nacionales de Chile, justo cuando las autoridades proyectan un aumento importante de visitantes durante los próximos años. La situación fue abordada en el VI Encuentro de Áreas Protegidas y Comunidades Portal, donde representantes de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) expusieron los retos que enfrenta la administración de estos territorios.
La directora nacional de Conaf, Aída Baldini, llamó a concentrar los esfuerzos en los parques nacionales, a los que definió como el corazón de la conservación. En su intervención, advirtió que la falta de financiamiento dificulta la elaboración de planes de manejo, instrumentos fundamentales para ordenar las actividades y establecer las medidas necesarias para proteger los ecosistemas.
“Como no hemos logrado tener los planes de manejo, estamos poniendo un freno de mano al desarrollo”, afirmó Baldini, al referirse a las consecuencias que esta carencia tiene para el país, las regiones y las comunidades cercanas a las áreas protegidas.
Los planes de manejo permiten definir, entre otros aspectos, las zonas destinadas al turismo, los sectores de protección estricta, los senderos habilitados, los usos permitidos y las condiciones para desarrollar concesiones. Su ausencia dificulta compatibilizar la conservación de la biodiversidad con las actividades turísticas y económicas que se desarrollan en estos territorios.
Falta de recursos y desafíos para la conservación
Baldini también se refirió a las condiciones en que Conaf entregará la administración de las áreas silvestres protegidas al nuevo servicio especializado.
“Vamos a entregar las áreas silvestres con poquita plata, como se ha administrado siempre”, sostuvo la directora, al describir las limitaciones presupuestarias con las que ha trabajado la institución.
La autoridad destacó el trabajo realizado por los guardaparques en la construcción de senderos, instalaciones y otras infraestructuras necesarias para la protección de los parques. Sin embargo, reconoció que los recursos disponibles siguen siendo insuficientes para responder a todas las necesidades.
También mencionó aportes de gobiernos regionales destinados a iniciativas en lugares como el Parque Nacional Llanos de Challe y áreas protegidas de Magallanes, aunque advirtió que estas contribuciones no resuelven por sí solas las brechas existentes.
En este escenario, el traspaso al SBAP representa un cambio institucional relevante. La nueva entidad tendrá atribuciones para desarrollar mecanismos de financiamiento y fortalecer la gestión turística, pero el desafío seguirá siendo asegurar los recursos necesarios para conservar los ecosistemas y mantener las áreas protegidas en condiciones adecuadas.
SBAP proyecta un aumento de visitantes durante la próxima década
El director nacional del SBAP, Tomás Saratscheff, advirtió que las áreas protegidas enfrentarán una presión creciente debido a los cambios sociales y tecnológicos que podrían facilitar el acceso de más personas a estos espacios.
Según planteó, durante la próxima década se espera un incremento importante de las visitas, impulsado por cambios en las formas de vida y una mayor disponibilidad de tiempo libre. Esta tendencia obligará al Estado a prepararse para un escenario que calificó como un cambio “nunca antes visto” en la curva de visitación.
El aumento de visitantes puede generar oportunidades para las economías locales, especialmente en las comunidades que desarrollan actividades turísticas vinculadas a los parques nacionales. Sin embargo, también exige planificación, infraestructura adecuada, fiscalización y medidas que eviten daños a la biodiversidad.
Saratscheff destacó que la nueva institucionalidad debe incorporar a la sociedad en la gestión de las áreas protegidas, con reglas claras y participación de las comunidades portal, es decir, aquellas que se encuentran en las cercanías de estos territorios.
“Los guardaparques son a la conservación como los profesores son a la educación”, afirmó, destacando el papel de quienes trabajan directamente en el resguardo del patrimonio natural.
El traspaso de las áreas protegidas al nuevo servicio
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, creado mediante la Ley 21.600, comenzó sus funciones en febrero de 2026. El proceso de incorporación de los parques nacionales, reservas nacionales y monumentos naturales que actualmente administra Conaf está previsto para marzo de 2027.
La transición busca concentrar en una institución especializada distintas funciones relacionadas con la conservación de especies, ecosistemas y áreas protegidas. No obstante, su implementación requiere coordinar equipos, infraestructura, recursos y procedimientos para asegurar la continuidad de las labores de protección.
Las advertencias planteadas durante el encuentro ponen sobre la mesa dos desafíos que deberán abordarse de manera conjunta: fortalecer el financiamiento y la planificación de los parques nacionales, y prepararlos para recibir a una cantidad creciente de visitantes sin comprometer la conservación de sus ecosistemas.
El desafío no consiste únicamente en facilitar el acceso de las personas a la naturaleza, sino también en garantizar que el turismo y las actividades económicas asociadas se desarrollen dentro de límites compatibles con la protección de la biodiversidad.
El Maipo



