(Pretoria) Con la asistencia del presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, comienza hoy la Cumbre Africana de Inversiones en Agua 2025, que se extenderá hasta el viernes en el Centro Internacional de Convenciones de Ciudad del Cabo.
Según un comunicado presidencial, el evento busca cerrar una brecha anual de financiamiento estimada en 30 mil millones de dólares y fortalecer los esfuerzos para garantizar agua y saneamiento adecuados en el continente.
La cumbre, organizada por la Unión Africana y Sudáfrica en su presidencia pro tempore del G20, reúne a jefes de Estado africanos, representantes del G20, inversionistas internacionales, ministros, líderes del sector privado y organismos de desarrollo para movilizar capital e impulsar proyectos hídricos resilientes al cambio climático.
El Programa Continental de Inversión en Agua de África (AU-AIP), aprobado en 2021 durante la 34 cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la Unión Africana, se recuerda en el texto, establece un marco para ampliar el acceso al agua potable y fomentar sistemas de saneamiento sostenibles.
Más de 300 millones de africanos carecen de agua segura y alrededor de 700 millones no disponen de servicios sanitarios adecuados, una realidad agravada por el cambio climático y sus impactos sociales y económicos, consigan datos oficiales.
Según el programa previsto, durante tres días, los delegados participarán en paneles de alto nivel, sesiones de encuentro entre proyectos y potenciales financiadores, y establecerán una Declaración sobre Inversiones en Agua.
Este documento será fundamental para posicionar el tema en las agendas de desarrollo continental y global, con especial atención a la Conferencia Mundial del Agua de la ONU prevista para 2026.
Los organizadores, entre ellos el Panel Internacional de Alto Nivel para Inversiones en Agua, subrayan la importancia no solo de atraer recursos financieros, sino también de consolidar compromisos políticos y alianzas institucionales que permitan enfrentar los retos asociados al cambio climático.
Expertos continentales apuntan que la crisis hídrica en África, acentuada por fenómenos climáticos extremos como sequías e inundaciones, representa una amenaza directa para la seguridad alimentaria, la salud y el desarrollo socioeconómico.
Estudios estiman que la pérdida económica relacionada con la escasez de agua puede alcanzar un 4.0 por ciento del PIB anual en los países más afectados.
El Maipo/PL