Chile vive hoy el Día Internacional contra el Cambio Climático entre la recuperación por recientes desastres meteorológicos y declaraciones negacionistas de algunos sectores políticos de extrema derecha.
Este año es particularmente severo en el país, situación que muchos expertos atribuyen a una nueva edición del evento de El Niño, cuyas primeras manifestaciones ocurrieron en julio y agosto en el llamado norte chico.
La región de Coquimbo y la provincia de Huasco, en Atacama, fueron las más afectadas por intensas lluvias que provocaron aluviones, cortes de rutas, inundaciones, personas fallecidas, miles de aislados y destrucción de viviendas e infraestructura.
El 8 de octubre reciente, una intensa tormenta afectó la capital del país y un torrente de agua, barro, piedras y restos de árboles destruyó el sector de San Carlos de Apoquindo, en la acomodada comuna de Las Condes, ubicada en los linderos de la Cordillera de Los Andes.
Unas dos mil residencias fueron dañadas, 56 de ellas totalmente destruidas, cerca de mil 200 personas afectadas y decenas de vehículos arrastrados por la riada, que dejó 253 hectáreas cubiertas de lodo, donde aún continúan las labores de limpieza.
El impacto de estos desastres provocó un cambio de conducta en algunas autoridades, que en los últimos días privilegiaron las medidas de prevención.
Sin embargo, también se acentuaron criterios negacionistas, como los expresados por el excandidato presidencial Johannes Kaiser, quien un día después del desastre en Las Condes rechazó la existencia del cambio climático.
El dirigente político y sus seguidores en la extrema derecha también se oponen al uso de recursos públicos para prevenir o mitigar las consecuencias del calentamiento global.
Chile frente al cambio climático: los datos y las medidas pendientes
Los antecedentes científicos muestran que los cambios climáticos en Chile van más allá de las emergencias puntuales. De acuerdo con la Dirección Meteorológica de Chile, 2025 fue el año más cálido registrado en el país desde 1961. Además, las precipitaciones alcanzaron un promedio nacional de 371,5 milímetros, equivalente a un déficit del 26,2% respecto de los valores climatológicos de referencia.
La institución también registra 15 años consecutivos con temperaturas superiores a la media y una tendencia de aumento de aproximadamente 0,16 °C por década. En materia de precipitaciones, el país completó 19 años consecutivos por debajo del promedio climatológico durante 2025.
Estos indicadores describen una tendencia de largo plazo. No obstante, para determinar cuánto influye el cambio climático en una emergencia específica se requieren estudios de atribución que consideren las condiciones meteorológicas y otros factores que intervienen en cada fenómeno.
La respuesta climática también depende de las políticas públicas
Chile cuenta con la Ley Marco de Cambio Climático, promulgada en 2022, que establece un marco de acción para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptar al país a los impactos del calentamiento global. Su objetivo es avanzar hacia la carbono neutralidad y la resiliencia climática para 2050.
La normativa contempla instrumentos nacionales, sectoriales, regionales y comunales. Estos permiten planificar medidas relacionadas con la seguridad hídrica, la biodiversidad, las ciudades, la infraestructura y la protección de sectores productivos vulnerables.
Sin embargo, contar con una ley no garantiza por sí solo que las comunidades estén protegidas frente a eventos extremos. Su efectividad también depende de la implementación de las medidas, los recursos disponibles y la coordinación entre los organismos públicos.
Las emergencias registradas durante octubre vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la prevención, los sistemas de alerta y la planificación territorial. El desafío consiste en reducir los riesgos y proteger a las comunidades, especialmente aquellas que habitan en zonas expuestas a inundaciones y remociones en masa.
El Maipo/PL



