Un convenio entre las fundaciones Huilo Huilo y Luan permitirá trasladar 20 guanacos a un centro de reproducción en la precordillera de La Araucanía, con el objetivo de recuperar la especie en una zona donde desapareció por causas humanas.
La precordillera de La Araucanía se prepara para recibir 20 guanacos que serán trasladados desde la Reserva Biológica Huilo Huilo hasta un nuevo centro de reproducción en la Reserva Huellas Lonquimay. La iniciativa busca contribuir al repoblamiento de esta especie silvestre, que desapareció de gran parte de esta zona del sur de Chile.
El traslado se realizará durante las próximas semanas, en el marco de un convenio firmado entre la Fundación Huilo Huilo y la Fundación Luan. El proyecto busca establecer condiciones para impulsar la reproducción de los animales y favorecer su presencia a largo plazo en el territorio.
La directora ejecutiva de Fundación Luan, Macarena Fernández, señaló que la desaparición de los guanacos en la zona precordillerana se debió mayoritariamente a causas humanas. Por eso, destacó la importancia de involucrar a las comunidades locales en las acciones de conservación.
“Tenemos que educar, sensibilizar y crear una conexión real de cuidado para poder conservar”, sostuvo Fernández, según el comunicado de la organización.
La pérdida de hábitat y la caza, entre sus principales amenazas
El guanaco (Lama guanicoe) es el mamífero silvestre más grande de Chile y una especie característica de los ecosistemas sudamericanos. Su distribución se extiende desde Perú hasta Tierra del Fuego, aunque su presencia ha disminuido o desaparecido en distintas zonas debido a la presión humana.
Entre sus principales amenazas se encuentran la caza, la pérdida y fragmentación del hábitat y la competencia con el ganado por el alimento. Estos factores pueden reducir las poblaciones y dificultar la recuperación natural de la especie.
La presidenta de Fundación Huilo Huilo, Ivonne Reifschneider, advirtió que el traslado de ejemplares, por sí solo, no garantiza el éxito del proyecto.
“El repoblamiento de fauna no ocurre solo. De las personas depende que este repoblamiento sea sustentable en el tiempo”, señaló.
La iniciativa, por tanto, también requiere la participación de las comunidades, los propietarios de terrenos y las instituciones vinculadas al territorio. La protección del entorno y la convivencia con las actividades humanas serán factores relevantes para que los animales puedan establecerse.
El papel del guanaco en el ecosistema
Además de su valor como especie nativa, el guanaco cumple funciones ecológicas relevantes. Se considera una especie paraguas, ya que las medidas destinadas a protegerla también pueden beneficiar a otros organismos que comparten su hábitat.
Sus desplazamientos y hábitos alimenticios contribuyen a la dinámica de los pastizales. Asimismo, estos ecosistemas cumplen un papel en el almacenamiento de carbono en los suelos.
Los ejemplares pueden alcanzar cerca de dos metros de longitud, desde la cabeza hasta la cola, y pesar hasta 120 kilogramos. Su pelaje denso les permite soportar variaciones de temperatura, viento y precipitaciones.
El proyecto en Lonquimay busca que el regreso del guanaco no se limite a la llegada de los primeros animales, sino que permita generar condiciones para su reproducción y permanencia en la precordillera de La Araucanía.
El Maipo



