Más de un centenar de académicos de diversas universidades del país firmaron una carta abierta cuestionando las declaraciones de Iván Poduje, quien asumirá como ministro de Vivienda y Urbanismo en el gobierno de José Antonio Kast. La polémica se desató tras sus intervenciones en un seminario organizado por la Asociación Chilena de Municipalidades en la Región del Biobío.
La controversia
Durante el encuentro, Poduje responsabilizó al “activismo ambiental” de frenar proyectos de reconstrucción, llegando a plantear una supuesta dicotomía entre la protección de árboles y roedores versus las necesidades de las personas. Sus palabras generaron una dura discusión con Leonardo Agurto, académico de la Universidad del Bío-Bío.
En su carta, los profesionales señalan que este episodio “no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia preocupante que pretende generar una dialéctica peligrosa, ideológica y extremista que obliga a elegir entre personas y otros seres vivos, como si la vida humana no dependiera de la naturaleza”.
Críticas al enfoque del futuro ministro
Los académicos cuestionan específicamente el uso de la emergencia post-incendios para justificar un relajamiento de estándares ambientales. “La evidencia científica no retrasa la reconstrucción: la hace viable y sostenible”, enfatiza el documento.
La carta subraya que las zonas devastadas por los incendios corresponden en gran parte a áreas previamente degradadas por monocultivos forestales y expansión urbana desregulada, señalando que responsabilizar a la normativa ambiental elude las responsabilidades estructurales del problema.
“Llamar despectivamente a elegir entre ‘lauchas’ o personas, no solo reduce e infantiliza el necesario rigor frente a esta tragedia, sino que pone de manifiesto un desprecio hacia la vida, impropio de una persona que deberá asumir prontamente un rol clave en el desarrollo del país”, sostienen los firmantes.
Preocupación por el diálogo institucional
Los académicos advierten que esta forma de hacer política “menosprecia la evidencia, el conocimiento y las preocupaciones ambientales”, y expresan su preocupación por el debilitamiento del diálogo entre el Estado y las universidades.
“No solo representa una falta de respeto a un investigador y a la ciencia en general, sino que también tensiona el diálogo y la colaboración entre el Estado y las universidades, instituciones que cumplen una función esencial para anticipar, comprender y mitigar los riesgos que enfrentamos como país”, concluye la misiva.
La controversia plantea interrogantes sobre el enfoque que tendrá el próximo gobierno en materias de vivienda, planificación urbana y medioambiente, particularmente en un contexto marcado por crisis socioambientales recurrentes.
El Maipo



