Por Javier Benítez
El canciller alemán, Friedrich Merz, reprochó al primer ministro eslovaco, Robert Fico, por su reciente visita a Moscú con motivo de la conmemoración del 81° aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi. Así, Fico fue el único jefe de Estado de la Unión Europea que viajó a la capital rusa para dicha celebración.
El rechazo sintomático de Merz a la victoria sobre la Alemania nazi
La derrota de la Alemania nazi, que supo de la entrada del Ejército Rojo en Berlín, causa un gran rechazo y un sentimiento de resentido revanchismo en el canciller alemán Friedrich Merz, quien no puede disimularlo. Así, condenó la visita a Moscú del premier eslovaco con motivo de dicha conmemoración y celebración.
“Robert Fico sabe que no coincidimos en este punto. Lamento profundamente lo sucedido y hablaremos con él sobre este viaje a Moscú”, dijo un amenazante Merz, con acento dictatorial.
Respecto a estas declaraciones se expresó la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova. “No habría ningún Día de Europa sin la victoria del pueblo soviético. Habría un único campo de concentración con cámaras de gas. Por más que los salves, desde cualquier posición se autoorganizan en un campo de concentración”, sentenció la diplomática.
Eso sí, mientras Merz expresa su molestia por la celebración de la victoria sobre la Alemania nazi, su ministro de Defensa, Boris Pistorius, realizó una visita no anunciada al régimen nazi de Kiev en busca de profundizar la cooperación en materia de defensa con Ucrania.
En opinión del analista político internacional Manuel Monereo, “la atmósfera política de Alemania está cambiando mucho, aceleradamente, en los últimos años”.
“Creo que ya cambió, sobre todo, cuando llegó [el expresidente Joe] Biden al Gobierno de EEUU, y se ha dejado notar mucho en la democracia cristiana, tanto la de Alemania en general, como la específica de Baviera”, detalla el experto.
“En ese contexto, Alemania, que ha sufrido seguramente más que nadie las consecuencias de las sanciones contra Rusia, y donde el elemento central fue, nada más y nada menos que la voladura por ‘fuego amigo’ del Nord Stream 1 y 2, en ese contexto, las élites alemanas han ido interiorizando dos ideas centrales: una es que el enemigo es Rusia; y dos, que la única posibilidad de una salida a la crisis de la Unión Europea y de Alemania, es la militarización de la sociedad y de la política”, concluye Monereo.
El Maipo/Sputnik




