(Berlín) El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que restaurar el crecimiento económico será la principal prioridad del Gobierno en 2026, tras reconocer que las medidas adoptadas hasta ahora no han sido suficientes para reforzar la competitividad de Alemania.
En una carta enviada a comienzos de año a los miembros de su coalición de Gobierno, Merz describió las perspectivas económicas como “muy críticas en algunos ámbitos”, según un documento citado por la agencia alemana de noticias dpa.
En 2026, Alemania deberá centrarse en una acción política y legislativa decidida para mejorar de manera sustancial las condiciones para las empresas, escribió Merz, subrayando que solo así la economía podrá volver a crecer.
La economía alemana se contrajo tanto en 2023 como en 2024. Las previsiones de invierno publicadas en diciembre de 2025 por varios de los principales institutos económicos del país proyectaron un crecimiento de apenas el 0,1 por ciento en 2025, apuntando a un debilitamiento de la demanda externa, incluida una marcada caída de las exportaciones a Estados Unidos.
Analistas señalaron que la recuperación de Alemania lleva tiempo enfrentando obstáculos como los elevados costos energéticos, la débil demanda global y la lentitud de las reformas estructurales, a lo que se sumaron en 2025 los aumentos arancelarios de Estados Unidos, que añadieron presión adicional sobre los exportadores.
Desde que asumió el cargo en mayo de 2025, Merz se ha comprometido a reactivar la mayor economía de Europa mediante un aumento del gasto público a gran escala y mayores inversiones en defensa e infraestructura. Su Gobierno ha reconocido que la recuperación tomará tiempo y ha puesto en marcha recortes fiscales y otras reformas, aunque los grupos empresariales consideran que el ritmo de los cambios sigue siendo demasiado lento.
El Maipo/PL



