El chileno Alejandro Tabilo estuvo muy cerca de conquistar el título más importante de su carrera, pero terminó inclinándose en la final del ATP 500 de Río de Janeiro frente al argentino Tomás Martín Etcheverry, quien se impuso por 3-6, 7-6 (3) y 6-4 tras poco más de tres horas de juego.
El encuentro comenzó con dudas para el nacional, que cedió su servicio en los primeros compases. Sin embargo, reaccionó con autoridad: recuperó el quiebre de inmediato y encadenó una seguidilla de buenos juegos que le permitió tomar ventaja clara en el marcador. Con agresividad desde el fondo de la cancha y firmeza en los momentos decisivos, Tabilo se llevó el primer set por 6-3, mostrando solidez y confianza.
En la segunda manga volvió a golpear primero, consiguiendo un nuevo break que lo dejó en posición favorable. No obstante, el argentino ajustó su juego, elevó la intensidad y logró emparejar las acciones. El parcial se definió en un tie break donde Etcheverry fue más preciso y consistente, llevándose el desempate por 7-3 para forzar un tercer set.
Ya en el tramo decisivo, el trasandino consiguió un quiebre temprano que resultó determinante. Tabilo, que incluso solicitó atención médica por molestias en la zona lumbar, no logró recuperar la contundencia exhibida al inicio del duelo. Aunque se mantuvo competitivo con su servicio y luchó cada punto, Etcheverry administró la ventaja y cerró el partido por 6-4, celebrando así el primer título ATP de su carrera.
Pese al resultado adverso, la actuación en Río confirma el buen momento del chileno, que escalará posiciones en el ranking y se acercará al top 40 del mundo. Más allá de la frustración por la oportunidad perdida, el torneo dejó señales claras de su crecimiento y de su capacidad para competir de igual a igual en instancias decisivas del circuito.
El Maipo




