Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo el 51,8% de los votos en la segunda vuelta y aseguró un cuarto mandato presidencial no consecutivo. El resultado revirtió la ventaja que había conseguido Flávio Bolsonaro en la primera ronda y mantendrá al Partido de los Trabajadores en el poder hasta 2030.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, celebrada este domingo 25 de octubre, y consiguió la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal.
Con el recuento oficial concluido, Lula alcanzó cerca del 51,8% de los votos válidos, frente al 48,2% de su rival. La diferencia fue de aproximadamente 4,4 millones de sufragios, según los resultados informados por las autoridades electorales brasileñas.
La victoria permitirá al dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) iniciar un nuevo período presidencial el 5 de enero de 2027, que se extenderá hasta 2030. Será su cuarto mandato no consecutivo al frente del Gobierno brasileño.
Lula revirtió el resultado de la primera vuelta
El triunfo adquiere relevancia porque Flávio Bolsonaro había terminado en primer lugar en la votación del 4 de octubre, con el 47,03% de los votos válidos. Lula había obtenido entonces el 45,16%.
Durante las semanas siguientes, ambos candidatos disputaron una campaña marcada por las diferencias en materia económica, seguridad pública, políticas sociales y relaciones internacionales.
En la segunda vuelta, Lula logró revertir la ventaja de su adversario. De acuerdo con los resultados oficiales, se convirtió en el primer candidato presidencial brasileño que, desde el retorno a la democracia, consiguió superar en el balotaje a quien había obtenido más votos en la primera ronda.
Una campaña marcada por la economía y la seguridad
La elección enfrentó dos proyectos políticos distintos. Lula defendió la continuidad de sus políticas sociales y su gestión económica, mientras que Flávio Bolsonaro centró parte de su campaña en la seguridad pública, el costo de la vida y la necesidad de un cambio de rumbo.
El resultado también se produce en un escenario regional en el que distintos gobiernos y fuerzas políticas mantienen posiciones contrapuestas sobre el papel del Estado, la distribución de los ingresos y la relación con Estados Unidos.
Durante la campaña, Lula cuestionó la cercanía política de su rival con el presidente estadounidense Donald Trump. Flávio Bolsonaro, por su parte, planteó críticas a la gestión del Partido de los Trabajadores y prometió cambios en las políticas económicas y de seguridad.
Una jornada electoral con controversias
La segunda vuelta estuvo marcada por una decisión judicial que extendió el horario de votación en medio de problemas relacionados con el transporte de electores y las condiciones meteorológicas en algunas zonas del país.
La medida retrasó el avance del escrutinio y generó cuestionamientos desde sectores vinculados a la candidatura de Bolsonaro. Sin embargo, el resultado fue anunciado por las autoridades electorales brasileñas tras alcanzar una ventaja considerada irreversible.
Con la reelección confirmada, Lula enfrentará un nuevo período de Gobierno en un país políticamente dividido y con desafíos relacionados con la economía, la seguridad pública y la capacidad de construir acuerdos en el Congreso.
El Maipo



