El expresidente cuestionó la defensa que Eduardo Frei hizo de la incorporación de Chile al mecanismo impulsado por Estados Unidos y sostuvo que sus reparos, compartidos con Michelle Bachelet, no apuntan a la cooperación contra el narcotráfico, sino a los alcances estratégicos, económicos y de defensa del acuerdo.
El expresidente Gabriel Boric respondió a las declaraciones de su antecesor Eduardo Frei Ruiz-Tagle, quien respaldó la adhesión de Chile al denominado Escudo de las Américas y afirmó que el país “no puede quedarse al margen” de una iniciativa orientada a fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Durante su participación en un conversatorio del Festival MUDA, Boric sostuvo que sus cuestionamientos, que también fueron planteados junto a la expresidenta Michelle Bachelet, no se relacionan con la necesidad de cooperación internacional para combatir el narcotráfico.
“Nosotros, y yo creo que todos los ciudadanos deben estar dispuestos, y los países, a cooperar con todos los países del mundo para poder combatir el narcotráfico”, afirmó el exmandatario.
Boric cuestiona los alcances del acuerdo
El exPresidente marcó diferencias con la interpretación de Frei respecto de los objetivos de la iniciativa y sostuvo que el Escudo de las Américas contempla materias que van más allá de la lucha contra las organizaciones criminales.
“¿Cuál es el problema? Es que el Escudo de las Américas no se trata principalmente de eso, sino que también en lo que se firmó y se adhirió se habla del resguardo de las cadenas de suministro de los metales, de los minerales críticos”, señaló.
A juicio de Boric, este componente abre una discusión relacionada con la autonomía estratégica de Chile y con la posibilidad de que la iniciativa tenga efectos sobre las relaciones económicas del país con otras potencias.
“¿Qué significa eso? El resguardo de evitar mediante un concepto de seguridad continental, de soberanía continental, que otras potencias, léase China, interfieran o tengan relaciones con las cadenas de suministro de los minerales críticos”, sostuvo.
El exmandatario también cuestionó los alcances del acuerdo en materia de defensa, al referirse a la posibilidad de incorporar mecanismos que involucren a ejércitos extranjeros en territorios de países soberanos.
“También cuando se habla de incorporar mecanismos de defensa con ejércitos extranjeros en el territorio de países soberanos”, afirmó.
Diferencias entre Boric y Frei
Las declaraciones de Boric se produjeron un día después de que Eduardo Frei defendiera públicamente la incorporación de Chile al mecanismo.
En una carta publicada en El Mercurio, el exmandatario sostuvo que el Escudo de las Américas puede fortalecer la respuesta del Estado frente al crimen organizado y el narcotráfico, mediante herramientas como el intercambio de información, el análisis de datos, la capacitación policial y una mayor coordinación fronteriza.
Frei calificó la iniciativa como una herramienta de cooperación regional y afirmó que “Chile no puede quedarse al margen” frente a un fenómeno delictual que, según planteó, opera a escala transnacional.
Su postura se diferenció de la expresada previamente por Boric y Bachelet, quienes cuestionaron la adhesión de Chile y solicitaron al Gobierno de José Antonio Kast reconsiderar su permanencia en la iniciativa.
“Chile mantiene una autonomía estratégica”
Frente al respaldo entregado por Frei, Boric insistió en que el punto central de sus reparos es la forma en que Chile define sus relaciones internacionales.
“Lo que nosotros hemos defendido permanentemente como política de Chile en materia de relaciones exteriores es que Chile mantiene una autonomía estratégica, negocia con todo el mundo con quien le convenga para defender nuestros intereses”, afirmó.
De esta manera, el debate entre ambos exmandatarios quedó centrado en dos aproximaciones distintas respecto de la iniciativa: mientras Frei destaca su dimensión de cooperación regional frente al crimen organizado, Boric advierte sobre los alcances que, a su juicio, tiene en materias económicas, estratégicas y de defensa.
La discusión se suma a las diferencias que ya habían manifestado Boric y Bachelet respecto de la decisión del Gobierno de José Antonio Kast de incorporar a Chile al mecanismo impulsado desde Estados Unidos.
El Maipo



