La población de esta especie endémica se estima actualmente en unos 350 ejemplares. La Municipalidad de Arica y organismos ambientales anunciaron nuevas acciones para proteger su hábitat y reforzar el monitoreo de una de las aves más amenazadas de Chile.
El picaflor de Arica (Eulidia yarrellii) enfrenta una situación crítica. La población de esta especie endémica se estima actualmente en apenas 350 ejemplares, distribuidos principalmente en sectores de las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá.
Ante este escenario, la Municipalidad de Arica y el Ministerio del Medio Ambiente coordinaron nuevas acciones destinadas a reforzar la protección de la especie y de los ambientes donde se alimenta y reproduce.
El Picaflor de Arica es considerado el ave más pequeña de Chile: los ejemplares adultos alcanzan entre siete y nueve centímetros de longitud y pesan apenas entre dos y tres gramos.
Una población que ha disminuido más de 70%
La situación actual es el resultado de un prolongado proceso de reducción de su población.
De acuerdo con los antecedentes oficiales del Plan de Recuperación, Conservación y Gestión del Picaflor de Arica, la especie ha disminuido en más de 70% durante las últimas seis décadas.
El plan identifica entre las principales amenazas la pérdida de hábitat, la expansión agrícola, el uso de pesticidas, las mallas antiáfidos y las quemas, además de otros factores que afectan sus lugares de alimentación y reproducción.
La especie también presenta una distribución cada vez más restringida. Sus poblaciones actuales se concentran en sectores de Azapa, Vítor, Camarones, Acha y Miñita, mientras ha desaparecido recientemente de algunas zonas donde históricamente estaba presente.
Protección de vegetación nativa y lugares de reproducción
Una de las prioridades para la conservación es mantener los espacios donde el picaflor encuentra alimento y puede reproducirse.
El ave depende de especies vegetales como el chañar y el chuve, que aportan néctar e insectos para su alimentación. La pérdida de estas especies y de otros sectores de vegetación nativa reduce las condiciones disponibles para su supervivencia.
El plan oficial contempla además la protección de nidos y lugares de reproducción, la restauración de hábitats y el fortalecimiento del monitoreo poblacional.
Entre sus objetivos se encuentra recuperar las poblaciones existentes y favorecer la recolonización de sectores que forman parte de su rango histórico. La meta establecida es mejorar su categoría de conservación durante un período de 10 años.
Una especie protegida desde hace años
Las nuevas acciones se suman a medidas de conservación que ya existen en el territorio.
En 2019 fue creado el Monumento Natural Picaflor de Arica, ubicado en el valle de Chaca, aproximadamente 50 kilómetros al sur de la ciudad de Arica. El área protegida tiene una superficie de 10,8 hectáreas y busca contribuir a la recuperación de la especie.
El lugar también protege remanentes de vegetación nativa, entre ellos chañares y algarrobos, que forman parte del ecosistema donde habita el picaflor.
A esto se suma el Plan RECOGE, oficializado en 2022, que contempla acciones coordinadas entre organismos públicos, organizaciones especializadas, universidades y comunidades locales.
El desafío de evitar una nueva disminución
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) ha advertido que una de las dificultades para proteger al picaflor es su baja presencia y distribución dispersa, especialmente fuera de los sitios donde se concentra para reproducirse.
Por ello, las medidas de conservación no apuntan únicamente a proteger ejemplares individuales. El objetivo también es recuperar los ambientes naturales que necesita la especie, mantener sus fuentes de alimento y reducir las amenazas asociadas a las actividades desarrolladas en los valles del norte.
Con una población estimada en alrededor de 350 individuos, la conservación del Picaflor de Arica depende de la protección de los pocos territorios donde todavía mantiene poblaciones reproductivas y de la recuperación de aquellos sectores que históricamente formaron parte de su distribución.
El Maipo




