(Roma) La exposición “Voces de la Justicia. Herencia profesional y ética de los intérpretes de Núremberg” abrirá hoy en esta capital, propuesta que destaca el papel de los intérpretes durante los juicios que marcaron la historia del derecho internacional.
La muestra, accesible hasta el 1 de octubre, será inaugurada en la Sala Europa de Piazza Venezia con un encuentro en el que participarán juristas, historiadores y especialistas en interpretación, informó la agencia de información Adnkronos.
El evento tiene lugar en ocasión del aniversario 80 de la conclusión del proceso de Núremberg y estará dedicado a quienes hicieron posible que acusados, fiscales, jueces y testigos pudieran expresarse y ser escuchados en sus respectivas lenguas.
Organizada por la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia en Italia (AIIC Italia), con el apoyo de AIIC World y en colaboración con la Universidad de Estudios Internacionales de Roma (UNINT), la exposición fue distinguida con la Medalla del Presidente de la República Italiana.
El programa incluye la proyección en el Aula Magna de la Universidad de Estudios Internacionales de Roma de las películas Núremberg, dirigida por James Vanderbilt en 2025, y Vencedores o vencidos, de Stanley Kramer, estrenada en 1961.
Las actividades concluirán el 1 de octubre con el congreso científico Voces de la Justicia: la herencia de Núremberg, dedicado a examinar la trascendencia jurídica, histórica y profesional de aquel proceso.
Concluido el 1 de octubre de 1946, el proceso de Núremberg se tradujo en cuatro idiomas —inglés, francés, ruso y alemán— y contribuyó al nacimiento de la interpretación simultánea moderna.
La experiencia de aquellos profesionales constituye el eje de esta exhibición que evidencia también los dilemas humanos y éticos que afrontaron quienes tradujeron testimonios relacionados con los crímenes del nazismo.
Entre los protagonistas recordados figura Stefan Priacel, intérprete que participó en Núremberg y dejó un diario sobre aquella experiencia.
La muestra recupera asimismo testimonios de otros intérpretes, entre ellos Siegfried Ramler y Armand Jacoubovitch, cuyas experiencias personales estuvieron directamente vinculadas a la persecución y los crímenes del régimen nazi.
Los organizadores destacan que, ocho décadas después, el legado de Núremberg no se limita a la memoria histórica de los crímenes juzgados, sino que alcanza también a los mecanismos que permitieron garantizar la comprensión y participación de las distintas partes en uno de los procesos judiciales más significativos del siglo XX.
El Maipo/PL




