(Roma) Las mujeres italianas redujeron en las últimas dos décadas el tiempo dedicado al trabajo familiar no remunerado, pero hoy continúan soportando una carga muy superior a la de los hombres, según un nuevo informe.
Basado en datos del período 2003-2023, el estudio del Instituto Nacional de Estadística (Istat) sobre los tiempos de trabajo y las desigualdades de género muestra que el desequilibrio en la distribución de las tareas domésticas y de cuidados disminuyó lentamente en esa década, aunque permanece una marcada diferencia entre hombres y mujeres.
En 2023, las mujeres de 15 años y más dedicaron en promedio cuatro horas y 21 minutos diarios al trabajo familiar no remunerado, frente a una hora y 54 minutos de los hombres.
El diferencial se situó así en dos horas y 27 minutos al día, frente a las tres horas y 22 minutos registradas en 2003, indicó el análisis.
De acuerdo con el Istat, la reducción del desequilibrio fue de unos 55 minutos en 20 años, equivalente a un descenso del 27,2 por ciento. Sin embargo, el avance se produjo fundamentalmente por la disminución del tiempo destinado por las mujeres a esas actividades y no por un aumento significativo de la participación masculina en las tareas familiares.
El informe publicado recientemente señala además que entre las parejas de 25 a 64 años en las que ambos integrantes trabajan, las mujeres realizaron en 2023 el 68,9 por ciento del trabajo familiar, aunque esa proporción era del 75,4 por ciento dos décadas antes.
En estas parejas, las mujeres dedicaron diariamente dos horas y 22 minutos más que los hombres a las labores domésticas y de cuidados.
La desigualdad es más visible durante las edades centrales de la vida, mientras que aumentó la participación femenina en el trabajo remunerado.
La comparación internacional evidencia otra de las particularidades de Italia. En 2023, el país registró una tasa de ocupación femenina de 52,5 por ciento entre las personas de 15 a 64 años, inferior a la media de la Unión Europea, situada en 65,7 por ciento.
A la vez, las italianas dedicaron una media de cuatro horas y 15 minutos diarios al trabajo familiar no remunerado, el nivel más elevado entre los países europeos analizados por el Istat. El diferencial de género en este ámbito alcanzó dos horas y 26 minutos, frente a menos de una hora en países como Noruega y Finlandia.
El instituto estadístico subraya que estas diferencias tienen consecuencias sobre la participación económica y las oportunidades profesionales, al coexistir en Italia una menor presencia femenina en el mercado laboral con una mayor carga de tareas domésticas y de cuidados.
Para el Istat, la evolución de las últimas dos décadas refleja una lenta convergencia de los tiempos de vida de hombres y mujeres, pero sin una transformación sustancial de la tradicional división de las responsabilidades familiares.
El informe sitúa así la distribución del tiempo como uno de los elementos centrales para comprender las persistentes desigualdades de género en Italia.
El Maipo/PL




