(Managua) La actividad económica nicaragüense creció 4,1 por ciento durante el primer semestre de 2026, en línea con las proyecciones del Banco Central de Nicaragua (BCN) para este año, trascendió hoy aquí.
Durante una entrevista en Estudio TN8, citada por el Boletín Informe Pastrán, el presidente del BCN, Ovidio Reyes, divulgó ese resultado y destacó que el país mantiene una senda de crecimiento sostenido durante los últimos cinco años.
Según Reyes, el desempeño se alcanza pese a un entorno internacional adverso, marcado por el conflicto en Irán y el incremento de los precios internacionales del petróleo.
El funcionario señaló que las exportaciones y la construcción continúan como los principales motores de la economía nacional.
Las exportaciones de bienes alcanzaron cinco mil 132 millones de dólares entre enero y junio, frente a cuatro mil 439 millones en igual período de 2025, para un crecimiento interanual de 15,6 por ciento.
Aunque las exportaciones de zonas francas disminuyeron 10,1 por ciento, el resto de productos registró un incremento de 32 por ciento.
Entre los principales productos vendidos al exterior sobresalieron el oro, café, carne, azúcar, y lácteos; así como las exportaciones de plata, frijol, maní y langosta.
En 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua avanzó 4,9 por ciento, mientras para este año la autoridad monetaria mantiene su proyección entre 3,5 y 4,5 por ciento.
“Vamos en esa dirección. Creemos que vamos a estar en el rango de proyección que nos trazamos para este 2026”, afirmó Reyes.
Respecto a la inflación, indicó que la tasa interanual se ubica actualmente en torno al cuatro por ciento.
El BCN prevé cerrar el año con una inflación de entre 2,5 y 3,5 por ciento y considera alcanzable el límite superior de ese rango.
Advirtió que el comportamiento de los precios internacionales constituye uno de los principales factores que podrían incidir sobre la inflación nacional.
En particular, explicó que un incremento del petróleo puede generar presiones sobre los precios internos.
No obstante, destacó que Nicaragua evitó trasladar al consumidor el incremento mundial de los precios de los combustibles, a diferencia de numerosos países, incluidas economías industrializadas.
El Maipo/PL




