(Brasilia) La Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) alertó al Gobierno y al Tribunal Superior Electoral (TSE) sobre un nivel “crítico” de presión de Estados Unidos ante las elecciones generales de octubre, divulgó hoy Folha de S. Paulo.
Un informe reservado, enviado a la Presidencia, al TSE y al Ministerio de Justicia a finales de agosto, identifica una “tendencia de escalada” de las acciones estadounidenses y advierte sobre posibles formas de influencia e interferencia externa en el proceso electoral, indicó el diario.
El documento sostiene que las acciones de Washington muestran una “intensificación selectiva y reconfiguración” de las presiones sobre Brasil, aunque dentro de un patrón de influencia que, según la agencia, ya existía.
De acuerdo con el informe, la reafirmación de la hegemonía estadounidense en América Latina constituye una prioridad del segundo Gobierno de Donald Trump, con énfasis en reducir la influencia de potencias rivales y preservar el acceso estadounidense a activos estratégicos, recursos naturales e infraestructuras de la región.
La Abin señala que Brasil ocupa una posición particular debido a la disposición de su Gobierno a defender la autonomía estratégica del país frente a presiones estadounidenses por concesiones y un realineamiento geopolítico.
De acuerdo con la agencia, la escalada adquirió una nueva dimensión después de que Washington designara organizaciones criminales brasileñas como terroristas y aplicara sanciones contra ciudadanos y empresas vinculadas, según Estados Unidos, con redes de lavado de dinero.
El informe sostiene que esas medidas pueden afectar relaciones financieras, reputación empresarial, acceso al dólar y operaciones internacionales, además de generar riesgos de sanciones secundarias para terceros.
La Abin también dedica especial atención al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a quien atribuye declaraciones que responsabilizaron al presidente Luiz Inácio Lula da Silva por la imposición de aranceles estadounidenses a productos brasileños.
Según la agencia, esa personalización puede influir en el debate público brasileño al ser reproducida por medios de comunicación, agentes económicos, analistas y actores políticos.
El documento sostiene además que Rubio busca reorientar la política exterior latinoamericana, entre otros objetivos para reducir la influencia de China y favorecer gobiernos alineados con Washington.
Al respecto, la Abin menciona una propuesta presentada por el Gobierno estadounidense durante las negociaciones comerciales de 2025, que incluía la exigencia de garantizar la participación de “disidentes políticos” en las elecciones presidenciales brasileñas de 2026.
La solicitud, revelada por medios brasileños, fue rechazada por el Gobierno de Lula, que consideró inaceptable la intervención estadounidense en asuntos internos.
El Maipo/PL




