Según proyecciones del banco de inversión JPMorgan basadas en datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE) y la firma Kpler, la sangría de reservas se produce a un ritmo inédito, impulsada por el cierre del estrecho de Ormuz, paso marítimo fundamental por el que transita cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo.
El informe de JP Morgan detalla que los inventarios mundiales ya cruzaron en junio el umbral de estrés operacional (7.600 millones de barriles), nivel en el que disminuye la presión en la red de oleoductos y se desestabiliza la operatividad regular de las refinerías.
Ante la falta de avances diplomáticos para reabrir el tránsito marítimo comercial y con la cotización del barril de crudo Brent por encima de los 100 dólares, analistas advierten que perforar el piso operativo forzará al mercado energético a abandonar la dinámica tradicional de oferta y demanda.
El Maipo/Sputnik




