Una auditoría del organismo fiscalizador detectó cinco plantas operando con deficiencias, algunas sin autorización sanitaria y con incumplimientos ambientales. En María Pinto se constataron excedencias de contaminantes y falta de monitoreo del Estero Puangue, mientras que en Isla de Maipo se identificaron conexiones para descargar aguas servidas sin tratamiento.
La Contraloría General de la República (CGR) detectó graves irregularidades en cinco plantas de tratamiento de aguas servidas administradas por las municipalidades de María Pinto, Isla de Maipo y Melipilla, según auditorías realizadas durante 2026.
Los hallazgos incluyen plantas que operaban sin autorización sanitaria, deficiencias en infraestructura y sistemas de monitoreo, problemas en el manejo de lodos y descargas que incumplían parámetros establecidos por la normativa ambiental. En uno de los casos, además, se identificaron conexiones que permitían descargar aguas servidas sin tratamiento directamente a un estero.
María Pinto: plantas sin autorización y contaminación en el Estero Puangue
Uno de los principales focos de la auditoría estuvo en María Pinto, donde las plantas La Colonia, San Enrique y Chorombo Bajo funcionaban sin autorización de la Seremi de Salud Metropolitana y sin que el municipio hubiera regularizado su situación conforme a la legislación vigente.
De acuerdo con el Informe N°110 de 2026, las tres instalaciones registraron en distintos momentos niveles de demanda biológica de oxígeno (DBO5) y coliformes fecales por sobre los límites establecidos. También se detectaron excedencias de sólidos suspendidos totales y pentaclorofenol.
La situación adquiere especial relevancia debido a que las descargas se relacionan con el Estero Puangue, curso de agua que forma parte de la cuenca del Maipo y que es utilizado aguas abajo para el riego de productos agrícolas destinados al consumo humano y animal.
La Contraloría señaló además que el municipio no cuenta con un programa de monitoreo periódico para controlar la calidad de las aguas descargadas al Estero Puangue. La auditoría también detectó deficiencias en la operación y mantención de las instalaciones, infraestructura deteriorada, equipamiento fuera de servicio y ausencia de planes adecuados para el manejo de lodos y situaciones de contingencia.
El propio municipio había advertido previamente sobre la situación. Según los antecedentes recogidos por la auditoría, un informe ambiental elaborado en 2024 alertó sobre la presencia de microorganismos patógenos que podrían afectar un curso de agua utilizado aguas abajo para el riego agrícola.
Isla de Maipo: detectan dilución de aguas servidas y descargas al Estero Gatica
En Isla de Maipo, las observaciones se concentraron en la Planta Gacitúa, que también operaba sin autorización sanitaria y no había regularizado su administración de acuerdo con la Ley N°20.998.
Durante una fiscalización realizada junto con funcionarios de la Seremi de Salud, se detectó la incorporación de agua al sistema de tratamiento, una práctica que permite diluir las aguas servidas y alterar los resultados de las mediciones exigidas por la normativa.
La auditoría también identificó conexiones que permitían descargar directamente aguas servidas sin tratamiento al Estero Gatica. A esto se sumaron acumulación de lodos, modificaciones al sistema originalmente aprobado, deterioro de infraestructura crítica y ausencia de registros técnicos que permitieran comprobar adecuadamente el funcionamiento de la planta.
Frente a las observaciones, la Municipalidad de Isla de Maipo informó que instruyó un procedimiento disciplinario para investigar los antecedentes detectados por el organismo fiscalizador.
Melipilla: planta de Bollenar funcionaba sin autorización
En Melipilla, la fiscalización de Contraloría detectó irregularidades en la planta de tratamiento de aguas servidas de Bollenar.
El recinto funcionaba sin la autorización sanitaria correspondiente y el municipio mantenía su operación sin estar inscrito en el Registro de Operadores establecido por la Ley N°20.998, requisito para la administración de este tipo de servicios sanitarios rurales.
La situación vuelve a poner el foco en las condiciones de operación y fiscalización de sistemas de tratamiento de aguas servidas en sectores rurales del territorio del Maipo, donde estos recintos cumplen un papel relevante para la protección de los cursos de agua y las actividades agrícolas.
Contraloría investigará eventuales responsabilidades
Los antecedentes también apuntaron a problemas en la actuación de distintos organismos públicos encargados de fiscalizar estas instalaciones.
La auditoría detectó, entre otras situaciones, demoras en la tramitación de denuncias y en la derivación de antecedentes entre la Seremi de Salud Metropolitana y la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).
A raíz de estos hallazgos, Contraloría anunció el inicio de un procedimiento disciplinario para determinar eventuales responsabilidades administrativas de funcionarios de la Municipalidad de María Pinto, la Seremi de Salud Metropolitana, la Dirección Regional de Obras Hidráulicas y la SMA.
Los resultados de la fiscalización ponen nuevamente en discusión la capacidad de controlar las descargas de aguas servidas y proteger los recursos hídricos en comunas donde el agua tiene además una importancia directa para la agricultura y las comunidades rurales.
El Maipo




