Las obras se desarrollan en el sector Tres Acequias y contemplan perforaciones de 160 metros de profundidad. La iniciativa busca reforzar el abastecimiento de la Región Metropolitana durante períodos de escasez hídrica y contempla aumentar el uso de fuentes subterráneas para enfrentar los efectos de la crisis climática.
Una batería de ocho nuevos pozos comenzó a construirse en Calera de Tango como parte de una estrategia para reforzar el abastecimiento de agua de la Región Metropolitana frente a futuros períodos de sequía.
El proyecto es impulsado por Aguas Andinas y la Asociación de Canales del Maipo (ACM) y se desarrolla en el sector Tres Acequias, específicamente en el área de Barrancón con Santa Inés. Cada perforación tendrá una profundidad de 160 metros y, en conjunto, se espera que aporten un caudal de 500 litros por segundo.
El agua será trasladada mediante un sistema de impulsión de más de un kilómetro hasta un canal administrado por la Asociación de Canales del Maipo.
Una respuesta frente a períodos de sequía
La iniciativa forma parte del proyecto Fajas de Canales, que comenzó a desarrollarse a partir de un convenio firmado en 2021 entre Aguas Andinas y asociaciones de regantes de la Primera Sección del río Maipo.
El mecanismo contempla utilizar agua subterránea durante períodos de escasez hídrica, permitiendo intercambiar estos recursos por agua superficial. De esta manera, se busca mantener la disponibilidad para el consumo humano cuando disminuya el agua disponible en las fuentes superficiales.
Para Aguas Andinas, el objetivo es contar con una mayor capacidad de respuesta ante escenarios de sequía extrema y reducir la dependencia de fuentes superficiales, que pueden verse afectadas por la falta de precipitaciones y otros efectos asociados al cambio climático.
La compañía proyecta construir 36 pozos en la Región Metropolitana como parte de su estrategia Biociudad. La meta es aumentar desde un 25% hasta un 40% la proporción de agua producida mediante fuentes subterráneas hacia 2030.
El agua subterránea adquiere un papel cada vez mayor
El proyecto pone nuevamente en el centro el uso de las aguas subterráneas de la cuenca del Maipo, especialmente en un territorio donde el recurso también tiene un papel fundamental para la agricultura.
Calera de Tango posee una larga tradición agrícola y su desarrollo histórico está estrechamente ligado a la construcción de canales y acequias para transportar agua desde el Maipo. La propia municipalidad destaca la continuidad de esta actividad, que actualmente incluye cultivos, viñas y frutales.
Por eso, la expansión del uso de fuentes subterráneas también abre una discusión sobre cómo se administrará el recurso en escenarios de mayor escasez y cómo se compatibilizará el abastecimiento de Santiago con las necesidades de los territorios agrícolas.
Un proyecto que busca asegurar agua para Santiago
Según sus impulsores, los nuevos pozos permitirán fortalecer la seguridad hídrica de la Región Metropolitana y entregar mayor capacidad de respuesta durante los períodos más críticos.
La iniciativa se suma a otras obras destinadas a enfrentar una realidad que las propias organizaciones vinculadas al proyecto reconocen: la disponibilidad de agua será cada vez más compleja frente al avance del cambio climático.
El presidente de la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del río Maipo, Luis Baertl, planteó que durante los períodos de escasez “no hay agua para todos”, una realidad que obliga a buscar nuevas formas de administrar el recurso.
En ese escenario, los ocho pozos de Calera de Tango representan una nueva infraestructura para enfrentar las futuras sequías, pero también ponen sobre la mesa una pregunta que seguirá siendo relevante para la cuenca: cómo distribuir y proteger un recurso cada vez más disputado entre el consumo humano, la agricultura y las necesidades ambientales del territorio.
El Maipo




