El gremio pidió una solución definitiva para los depósitos de cenizas tras las denuncias de vecinos sobre un eventual escurrimiento hacia el borde costero. La situación ya es investigada por organismos ambientales y también se analizarán recursos marinos de la zona.
El Colegio Médico Regional de Antofagasta manifestó su preocupación por el eventual escurrimiento hacia el mar de cenizas provenientes de antiguos depósitos de termoeléctricas a carbón en Tocopilla, luego de las lluvias que afectaron a la comuna durante los últimos días.
La situación fue advertida inicialmente por habitantes del sector norte de Tocopilla, quienes difundieron registros en los que se observa material desplazándose desde la zona donde permanecen acumuladas las cenizas de las antiguas instalaciones termoeléctricas. Ante estas denuncias, el gobernador regional Ricardo Díaz ofició a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), la Seremi del Medio Ambiente y la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente (Bidema) de la PDI para determinar eventuales responsabilidades.
El gobernador advirtió que el episodio podría generar una afectación ambiental en el mar y eventualmente impactar tanto a las personas que desarrollan actividades vinculadas a los recursos marinos como a la salud de la población. Sin embargo, hasta ahora no existe una confirmación oficial de contaminación del borde costero, por lo que los análisis deberán establecer la composición del material y sus posibles efectos.
Colegio Médico pide una solución definitiva
En medio de esta preocupación, el Colegio Médico Regional de Antofagasta pidió a las autoridades ambientales evaluar la situación y avanzar hacia una solución definitiva para los depósitos de cenizas que permanecen en Tocopilla.
El gremio señaló que los denominados “cerros de cenizas” continúan representando un problema ambiental incluso después del cierre de las centrales a carbón, debido a que pueden generar polvo y material particulado que queda suspendido en el aire.
Para el Colegio Médico, estos depósitos constituyen un pasivo ambiental que mantiene riesgos para la población y los ecosistemas de la zona. El organismo sostuvo además que la exposición a contaminantes asociados a las termoeléctricas a carbón ha sido relacionada con problemas respiratorios y cardiovasculares, además de determinados tipos de cáncer.
El gremio planteó también que el proceso de transición energética no debería limitarse al cierre de las centrales, sino que debe considerar la eliminación de la contaminación residual y el seguimiento sanitario de las comunidades que estuvieron expuestas durante años.
Analizarán recursos marinos
La preocupación también se trasladó a los recursos extraídos desde el mar. La autoridad sanitaria realizará análisis biológicos a mariscos obtenidos en el sector de Caleta Vieja, con el objetivo de determinar si existe algún grado de afectación producto del episodio.
Los resultados serán relevantes para establecer si el material que habría sido arrastrado por las lluvias alcanzó efectivamente el ecosistema marino y si existe algún riesgo para los recursos que son extraídos por trabajadores de la zona.
Entre los antecedentes ambientales existentes aparecen monitoreos de níquel, vanadio y arsénico asociados al perímetro del vertedero de la Central Tocopilla. No obstante, estos registros no permiten afirmar que esos elementos estén presentes en el material movilizado durante las recientes lluvias. Esa es precisamente una de las materias que deberán determinar los estudios en curso.
Un pasivo que permanece tras el cierre de las centrales
El caso vuelve a poner en discusión el impacto ambiental que dejaron las décadas de generación eléctrica a carbón en Tocopilla.
Las últimas unidades a carbón de la comuna dejaron de operar en abril de 2024, pero los depósitos de cenizas permanecen en el territorio.
Por ello, el Colegio Médico sostiene que el cierre de las centrales debe ir acompañado de medidas que permitan evitar que los residuos de esa actividad continúen afectando a las comunidades y al medio ambiente.
La investigación de los organismos ambientales y los resultados de los análisis sobre los recursos marinos permitirán determinar ahora si efectivamente hubo afectación del borde costero y qué medidas deberán adoptarse para evitar nuevos episodios.
El Maipo




