La producción y el comercio mundial de gas natural se han visto afectados por la escalada de tensiones en Oriente Medio y las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz, según un informe del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG).
Las importaciones mundiales de gas natural licuado (GNL) continuaron disminuyendo en julio de 2026, con una caída del 2,9% interanual (1,01 millones de toneladas) hasta situarse en 33,4 millones de toneladas, señala el informe.
Con este resultado, la tendencia negativa se prolonga por quinto mes consecutivo. El descenso contrasta con la situación registrada en febrero, cuando las compras mundiales crecieron un 12% interanual y alcanzaron un récord de 38,2 millones de toneladas para ese mes.
Según el FPEG, Europa lideró la reducción de las importaciones de GNL en julio. Asia, en cambio, aumentó sus compras y compensó en parte la caída global.
La producción mundial de gas también reflejó el impacto del conflicto en Oriente Medio. En junio de 2026, cayó un 5,2% respecto al año anterior, hasta 323.000 millones de metros cúbicos.
El FPEG atribuye parte de esta dinámica a la reducción de los suministros de Oriente Medio debido a las restricciones en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de hidrocarburos. La producción de gas en esta región cayó más de un tercio frente a junio del año pasado.
Mientras tanto, Norteamérica mantuvo su posición como principal región productora, con EEUU representando el 35% del volumen mundial, frente al 31% un año antes. Eurasia aportó el 19% y Asia-Pacífico el 17%.
La interrupción del transporte por Ormuz ha afectado tanto a las exportaciones como a la producción de hidrocarburos en Oriente Medio, contribuyendo además al aumento de los precios de los combustibles en distintos mercados, concluye el FPEG.
El Maipo/Sputnik




