(Pyongyang) El gobierno de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) condenó este jueves los ejercicios militares conjuntos Ulji Freedom Shield, programados por Estados Unidos y Corea del Sur a partir del 17 de agosto.
De acuerdo con una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores, las maniobras —que movilizarán decenas de miles de efectivos y equipos de combate, incluyendo simulaciones con drones, guerra electrónica y cibernética— constituyen un “ensayo de guerra de agresión” disfrazado de entrenamiento defensivo anual.
La RPDC advirtió que estas operaciones incrementan la inestabilidad en la península coreana y en la región, en un contexto internacional marcado por tensiones en Europa y Medio Oriente.
El comunicado denuncia la coordinación global de las fuerzas estadounidenses, la alianza militar tripartita de Estados Unidos-Japón-Corea del Sur y el aumento de capacidades militares de Tokio y Seúl como factores que agravan la amenaza.
A través de la declaración divulgada por la Agencia Central de Noticias de Corea, ACNC, el gobierno de la RPDC deja en claro que los ejercicios “ponen en grave riesgo la seguridad del Estado y del entorno regional”, a su vez, reitera que responderá con medidas de disuasión de “nuevo nivel”.
El Ejecutivo de la RPDC reafirmó su voluntad de frustrar cualquier acto hostil mediante una “represalia fuerte y aplastante”, y expuso su decisión firme de no tolerar la coyuntura de enfrentamiento creada por lo que considera países enemigos.
El Maipo/PL




