Por qué los sistemas de pago alternativos, y no una moneda común, podrían convertirse en la mayor innovación financiera de los BRICS.
Durante casi 80 años, el dólar estadounidense ha sido la moneda dominante a nivel mundial. La mayor parte del comercio internacional, las transacciones petroleras, las operaciones de cambio de divisas y las reservas de los bancos centrales están vinculadas al dólar. Esto ha otorgado a Estados Unidos una enorme influencia económica y, cada vez más, una gran capacidad de influencia geopolítica.
Hoy, ese sistema se enfrenta a su mayor desafío en décadas. No porque otro país esté reemplazando al dólar, sino porque el creciente grupo BRICS+ está creando alternativas.
Por qué los BRICS buscan una alternativa:
El punto de inflexión se produjo tras las sanciones impuestas a Rusia en 2022. La exclusión de Rusia de parte del sistema bancario mundial y la congelación de aproximadamente 300.000 millones de dólares de sus reservas bancarias centrales enviaron un mensaje contundente a muchos países: el acceso al sistema financiero global podría convertirse en un riesgo geopolítico. Para muchas economías emergentes, reducir la dependencia del dólar ha dejado de ser una cuestión política para convertirse en una cuestión de seguridad financiera.
Lo que Jim O’Neill dice ahora:
Jim O’Neill, el economista que acuñó el término “BRIC” en 2001, reconoció recientemente que las alternativas BRICS al dólar “ya no son una fantasía”.
Si bien sigue esperando que el dólar estadounidense continúe siendo la principal moneda de reserva mundial durante los próximos años, cree que los avances en la tecnología de pagos y una cooperación más estrecha entre los miembros de los BRICS están haciendo que los sistemas de pago alternativos sean cada vez más viables.
No hay moneda de los BRICS. Al menos no todavía:
A pesar de lo que digan los titulares, los BRICS no están cerca de lanzar una moneda común. Sus miembros tienen economías, políticas monetarias y prioridades políticas muy diferentes. En cambio, están optando por una estrategia más sencilla y práctica: permitir que los países comercien directamente en sus propias monedas.
Creación de nuevas redes de pago:
En lugar de depender exclusivamente del sistema financiero tradicional basado en el dólar, los países BRICS están ampliando su infraestructura de pagos alternativos. China promueve el uso internacional del renminbi (yuan), mientras que países como India, Brasil, Rusia y los Emiratos Árabes Unidos incrementan las liquidaciones comerciales en sus propias monedas. El objetivo no es eliminar el dólar, sino reducir la dependencia del mismo.
¿Se puede reemplazar el dólar?
No a corto plazo. El dólar sigue respaldado por los mercados financieros más sólidos del mundo, una sólida protección legal y una confianza sin precedentes entre los inversores globales. Estas ventajas no se pueden replicar de la noche a la mañana.
Por qué esto importa
Las empresas que participan en el comercio internacional cada vez manejan más contratos, facturas y pagos en múltiples divisas, en lugar de solo en dólares estadounidenses. Abogados, bancos y empresas multinacionales deberán afrontar nuevos desafíos legales, regulatorios y de cumplimiento a medida que los sistemas de pago se diversifiquen.Telugu Times
El Maipo/BRICS




