(Madrid) Trece jóvenes modistas españolas fueron pasadas por las armas el 5 de agosto de 1939, acusadas falsamente de urdir un plan para matar a un militar del dictador Francisco Franco.
Hoy, 87 años después, España recuerda al que bautizó como El crimen de las Trece Rosas, casi todas integrantes de las Juventudes Socialistas:
Adelina, Ana, Blanca, Carmen, Dionisia, Elena, Joaquina, Julia, Luisa, Martina, Pilar, Victoria y Virtudes.
Un libro del historiador Roberto Muñoz Bolaños detalla lo ocurrido alrededor de las jóvenes modistas, que también eran ciertamente enemigas del franquismo, pero asesinadas por un montaje en su contra y una sentencia demoledora.
Otro texto, Mitos y memorias, del también historiador Fernando Hernández Holgado habló de una “memoria subterránea”, transmitida entre las testigos directas o indirectas del hecho.
“Fue un relato colectivo de múltiples voces que recordaron en común y fueron elaborando y macerando durante años, en condiciones hostiles. Solo a partir de 1978 se fue fijando en textos escritos”, explicó.
“Fue allí, en aquella cárcel, donde empezó a gestarse un primer relato colectivo de aquella primera comunidad de presas políticas” frente al “peligroso” ecosistema franquista de aquellos años, apuntó.
Las jóvenes habían sido condenadas a muerte por un delito de adhesión a la rebelión. Su sentencia, considerada ejemplarizante, se dictó en un contexto de recrudecimiento de la represión tras el asesinato del comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón, un crimen en el que ninguna participó.
Hernández Holgado relató que el fusilamiento llegó a los medios escritos del exilio comunista con siete años de retraso, en 1946, y sin citar ningún nombre propio, en un momento en el que apenas se construían referentes femeninas y sí muchos hombres ocupaban ese lugar.
Izquierda Unida Aragón rememoró el caso del asesinato de las 13 Rosas y los 43 Claveles, fusilados por la dictadura franquista el 5 de agosto de 1939.
Refirió que en esa fecha luctuosa, 53 jóvenes fueron asesinados/as en las tapias del cementerio madrileño. Fueron 13 mujeres y 43 hombres. Eran jóvenes a los que el régimen les acusó de “adhesión a la rebelión” y les condenó a muerte.
“El asesinato de estos jóvenes es un ejemplo claro de lo que es un régimen totalitario y fascista. Sin ninguna garantía jurídica, con Consejos Militares, juzga, condena y asesina”, señaló Marta Abengochea, coordinadora general de Izquierda Unida Aragón.
Asimismo, los Partidos Socialista y Comunista de España conmemoraron la fecha, conocida igualmente como el crimen de las Trece Rosas y los 43 Claveles.
El Maipo/PL




