(Buenos Aires) El gobierno argentino enfrenta hoy una seguidilla de conflictos laborales, y ahora está en pugna también contra el gremio de los prácticos de cabotaje que realizan una huelga contra la desregulación del sector que los afecta.
Más de 500 prácticos paralizaron las actividades la víspera deteniendo con ellos el 80 por ciento de todo el comercio exterior del país y a más de 150 buques mercantes inmovilizados en puertos de todo el país.
Este conflicto laboral se intensificó este martes luego el ejecutivo libertario amenazó con presentar una denuncia penal contra el gremio de los trabajadores de cabotaje e inhabilitarlo de por vida. Ya fue intimado por la Prefectura Naval a reanudar las labores so pena de medidas punitivas.
También buscará reemplazar con rompehuelgas paraguayos a los baqueanos argentinos. “Los buques procederán a otros puertos del exterior porque no pueden esperar”, reiteraron.
Ante las amenazas de las autoridades los pilotos y trabajadores de los prácticos respondieron que radicalizarán su medida de fuerza laboral que ya está costando de dos a tres millones de dólares diarios.
El conflicto estalló luego que la administración de Milei sacara un decreto que desregula el servicio de practicaje y pilotaje.
Desde hace meses, los prácticos venían ejerciendo un rechazo silencioso al proyecto impulsado por Federico Sturzenegger para desregular la actividad del cabotaje local de la marina mercante, hasta que el lunes al no lograr un acuerdo con las autoridades iniciaron la huelga.
El conflicto ya tiene consecuencias. En Neuquén se paralizó la construcción de la terminal costa afuera del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, que permanece inmovilizada frente a Bahía Blanca sin poder iniciar las maniobras previstas.
En su versión digital, el diario Ámbito Financiero reporta que los gremios de los pesqueros reclaman al gobierno nacional que asuma, con la misma decisión con la que impulsó la reforma, la responsabilidad de sostener la operación de los puertos.
El Maipo/PL




