Para India es importante preservar su credibilidad y fortalecer su liderazgo dentro de los BRICS. Para ello, debe tomar medidas concretas que demuestren su compromiso con el Sur Global.
Por Arun Mitra
En la última Cumbre del G7, además de los siete Estados miembros, se invitó a participar a otros países, como India, Brasil, Corea del Sur, Kenia, Ucrania, Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Esto podría reflejar una creciente conciencia entre las potencias del G7 de que su dominio global ya no es tan indiscutible como antes. A medida que su influencia disminuye gradualmente, consideran cada vez más necesario interactuar con las potencias emergentes. Sin embargo, a pesar de esta realidad cambiante, estos países siguen manteniendo una visión del mundo arraigada en una perspectiva imperialista.
El establecimiento de la Unión Soviética marcó el inicio del declive de la dominación colonial e imperial. A mediados del siglo XX, la mayoría de los países habían alcanzado la independencia política. Sin embargo, seguían enfrentando enormes desafíos en materia de desarrollo y seguridad, ya que sus economías habían sido sistemáticamente explotadas bajo el dominio colonial, al tiempo que se les negaba la oportunidad de construir estructuras de seguridad independientes. Durante este período, el mundo en desarrollo se unió a través del Movimiento de Países No Alineados, creando nuevas posibilidades de cooperación, paz y desarrollo.
Hacia 1990, tras la desintegración del bloque socialista, el equilibrio de poder global cambió drásticamente. Estados Unidos emergió como la única superpotencia autoproclamada y buscó impulsar una agenda imperialista unipolar. Sin embargo, los acontecimientos recientes, en particular tras el ataque estadounidense a Irán y su incapacidad para retirarse del conflicto resultante, han debilitado significativamente la posición global de Estados Unidos. Su principal aliado en Asia Occidental, Israel, también ha sufrido un declive en su legitimidad internacional. Israel es ahora visto por muchos no solo como un agresor, sino también como un Estado acusado de cometer genocidio, y su conducta está siendo objeto de un riguroso escrutinio en las instituciones internacionales.
Al mismo tiempo, la creciente alianza estratégica entre Rusia y China apunta hacia el surgimiento de un nuevo orden internacional. El mundo actual no es ni el de la era soviética ni el del Movimiento de Países No Alineados. Sin embargo, los BRICS han abierto nuevas posibilidades para que los países en desarrollo fortalezcan la cooperación e impulsen el desarrollo mediante la colaboración mutua.
Otro acontecimiento importante ha sido el rápido ascenso de China como potencia económica y militar. El perfil internacional de Pakistán también ha mejorado gracias a su papel en la facilitación de conversaciones para un posible entendimiento entre Irán y Estados Unidos. Un país que había perdido en gran medida su credibilidad económica y relevancia geopolítica vuelve a captar la atención internacional.
Mientras tanto, la imagen tradicional de la India como defensora global de la paz se ha debilitado considerablemente. Durante más de una década, la India ha fortalecido constantemente su relación estratégica con Estados Unidos. Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump no parece otorgarle una importancia especial a la India. Sus declaraciones tras la Operación Sindoor, sus amenazas de imponer aranceles a los productos indios y el énfasis en salvaguardar los intereses estadounidenses durante las negociaciones comerciales entre la India y Estados Unidos reflejan esta realidad.
El discurso pronunciado por el Primer Ministro de la India ante el Parlamento israelí, la Knesset, durante su visita a Israel el 25 de febrero de 2026, reforzó la percepción entre muchos observadores de que la India apoya firmemente al gobierno israelí a pesar de las críticas internacionales generalizadas a sus acciones en Gaza. Mientras tanto, la cooperación en materia de defensa entre ambos países sigue siendo una prioridad fundamental. Al mismo tiempo, la enorme población de la India y su creciente mercado garantizan que ninguna gran potencia mundial puede permitirse ignorarla.
Sin embargo, la forma en que el primer ministro Narendra Modi se comportó durante su reunión con el presidente Trump en la Cumbre del G7, en mi opinión, ha mermado tanto su prestigio personal como la imagen internacional de la India. Ha reforzado la percepción de que la política exterior india se alinea cada vez más con los intereses estratégicos de Estados Unidos. Esta percepción se ve reforzada por el cambio de postura de la India respecto a la compra de petróleo ruso en respuesta a la presión estadounidense. Otro tema importante es el apoyo inequívoco del G7 a Ucrania. En tales circunstancias, ¿qué postura adoptará finalmente la India?
Este año, India será la anfitriona de la Cumbre de los BRICS, al asumir la presidencia rotatoria de la organización. Ante estas contradicciones geopolíticas, el papel de India en la cumbre será observado con atención. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ya ha declarado que India suele apoyar la postura estadounidense dentro de los BRICS, y el gobierno indio no ha refutado públicamente esta afirmación. Esto, naturalmente, plantea interrogantes sobre el grado de confianza que otros miembros de los BRICS y países del Sur Global depositarán en India. También se desconoce si el presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente chino, Xi Jinping, asistirán personalmente a la cumbre. Cabe recordar, además, que China asumirá la presidencia de los BRICS el próximo año.
Para India es fundamental preservar su credibilidad y fortalecer su liderazgo dentro de los BRICS. Para ello, debe adoptar medidas concretas que demuestren su compromiso con el Sur Global. Esto incluye promover alternativas al dólar estadounidense en el comercio internacional, abogar por acuerdos de seguridad colectiva independientes de las potencias imperialistas y formular marcos más sólidos para el comercio y el desarrollo entre los países en desarrollo. Solo el tiempo dirá con qué eficacia el actual gobierno indio responde a estos desafíos. Sin embargo, la dirección que India elija debe definirse ahora.
*Dr. Arun Mitra – MBBS; MS, Presidente de Médicos Indios por la Paz y el Desarrollo (IDPD) y Ex Copresidente de Médicos Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear (IPPNW).
El Maipo/BRICS




