La Sociedad Nacional de Agricultura alertó que el arancel adicional de 12,5% anunciado por Estados Unidos afectará la competitividad de las exportaciones chilenas y podría generar consecuencias sobre la producción, el empleo y las economías regionales.
La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) manifestó su preocupación por la decisión del Gobierno de Estados Unidos de aplicar un arancel adicional del 12,5% a productos chilenos. El gremio sostuvo que la medida debilita la competitividad del sector exportador y abre un escenario de incertidumbre para la agricultura nacional.
La decisión fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que justificó la medida señalando diferencias en los mecanismos para impedir el ingreso de productos elaborados con trabajo forzoso.
SNA cuestiona la decisión de Estados Unidos
A través de una declaración firmada por su presidente, Antonio Walker, la SNA lamentó que las autoridades estadounidenses no acogieran los antecedentes presentados por Chile durante el proceso.
“Lamentamos que no se hayan considerado los argumentos presentados por Chile, especialmente teniendo en cuenta su trayectoria como socio comercial serio, confiable y cumplidor de sus compromisos internacionales”, señaló el dirigente.
El gremio recordó que Estados Unidos es uno de los principales destinos para las exportaciones agrícolas chilenas, por lo que la aplicación del nuevo arancel podría afectar a distintos rubros productivos.
Agricultura evaluará los efectos del arancel
La SNA anunció que analizará el impacto de la medida sobre las exportaciones y el empleo del sector.
“Estados Unidos es un mercado clave para la agricultura chilena. Como sector, evaluaremos el impacto de esta medida en los distintos rubros y sus posibles efectos sobre la producción, el empleo y las regiones”, indicó la organización.
El gremio advirtió que cualquier pérdida de competitividad podría repercutir en las economías regionales que dependen de la actividad agrícola.
Gobierno defiende los estándares de Chile
Desde la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), el Ejecutivo rechazó la decisión adoptada por Washington.
La repartición afirmó que Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral y que cumple los convenios internacionales relacionados con la prevención y erradicación del trabajo forzoso.
Además, sostuvo que la resolución estadounidense no identifica productos chilenos elaborados bajo esas condiciones y que la diferencia responde a la evaluación que realiza Estados Unidos sobre los mecanismos regulatorios aplicados por el país.
Estados Unidos defiende la medida
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que la normativa busca reforzar la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso.
Según explicó, el país norteamericano aplica esa restricción desde hace décadas y espera que sus principales socios comerciales adopten estándares similares.
La nueva política comercial establece aranceles de entre 10% y 12,5% para 60 economías, aunque algunos productos estratégicos, como el cobre, quedaron excluidos de la medida.
El Maipo




