Tras tres años de investigación, un proyecto apoyado por FIA y el Gobierno Regional logró transformar residuos de esta fruta patrimonial en un ingrediente bioactivo de alto valor agregado, impulsando la economía circular y la identidad local.
La papaya chilena ya no solo es el orgullo gastronómico de la Región de Coquimbo, sino que ahora se perfila como la nueva promesa de la industria del cuidado de la piel. Tras casi tres años de intensa investigación, el proyecto “Papaya chilena y el auge de ingredientes fermentados en la industria cosmética” logró un hito científico y comercial: transformar los descartes de este fruto en un innovador ingrediente cosmético bioactivo.
La iniciativa fue ejecutada por la empresa local Elquimia SpA en conjunto con un equipo de investigadoras de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), y contó con el financiamiento del Gobierno Regional de Coquimbo a través de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).
Ciencia y economía circular en el corazón de Elqui
El núcleo del proyecto consistió en aplicar un bioproceso basado en microorganismos vivos para identificar y potenciar los compuestos bioactivos de una fracción de la fruta que tradicionalmente se desechaba en las líneas de producción alimentaria.
«Alguna vez alguien me dijo que no era buena idea seguir construyendo una línea cosmética a partir solo de papaya chilena porque las posibilidades se acabarían. Sin embargo, con este proyecto hemos renovado los votos con esta fruta y con la valorización de sus descartes, a la luz de resultados que nos han permitido descubrir más de sus superpoderes», señaló Daniela Bustamante, representante de Elquimia SpA y coordinadora alterna del proyecto.
Resultados clínicos: Respaldados por la ciencia y la emoción
Los estudios clínicos realizados durante la investigación arrojaron resultados sumamente positivos en tres áreas clave:
- Regeneración celular: Estimula la renovación de los tejidos de la piel.
- Protección: Refuerza la defensa de la barrera cutánea frente a agentes externos.
- Experiencia sensorial: Las usuarias que participaron en las pruebas destacaron la excelente textura y absorción del producto.
Más allá de los datos duros, el proceso de validación reveló un fuerte componente identitario. Las participantes manifestaron un genuino orgullo y conexión emocional al cuidar su piel con una materia prima local, nacida en los campos de Coquimbo y sofisticada a través de la ciencia.
Alianza científico-emprendedora
El éxito de este ingrediente fue posible gracias al trabajo colaborativo liderado por las investigadoras Liliana Godoy, Elizabeth Peña y Karla Rodríguez de la UC, quienes lograron transferir el conocimiento científico directamente al sector del emprendimiento regional.
Al respecto, Wanda García, representante regional de FIA en Coquimbo, destacó el impacto integral de este hito:
«Esta innovación demuestra que, a través del trabajo colaborativo, la investigación y la sustentabilidad, es posible transformar un residuo para la industria cosmética. Esto genera una nueva oportunidad de desarrollo para productores locales y emprendedores, promoviendo la economía circular y proyectando al mundo productos con identidad regional».
Un futuro sustentable y global
Con este avance, la papaya chilena se suma formalmente a la tendencia global de la cosmética limpia (clean beauty), que demanda ingredientes naturales, trazables y de origen sustentable. Este salto biotecnológico no solo revitaliza un cultivo patrimonial, sino que abre una nueva y lucrativa ventana comercial para los agricultores de la zona, demostrando que la innovación verde es la clave para el futuro agrícola de Chile.
El Maipo




