“Estos cambios son necesarios y para bien”: ¿qué opinan los cubanos sobre las reformas económicas?

Compartir:

Por Danay Galletti Hernández

Las casi 200 medidas informadas el 18 de junio por el Gobierno cubano para incentivar nuevos negocios e incrementar la producción, servicios, comercio exterior e inversiones, llegan en un escenario marcado por una crisis económica interna y el incremento de las sanciones estadounidenses sobre la isla.

Para el economista Luis René Fernández Tabío, profesor titular e investigador del Centro de Investigaciones de la Economía Internacional de la Universidad de La Habana, estos cambios tienen mayor profundidad y alcance, dado que “hay numerosos obstáculos que se plantean eliminar y, en esencia, todos ellos han sido analizados y discutidos en distintos foros”.

“Cabe considerar que se está abriendo un nuevo momento cualitativamente distinto en el (…) proceso de reformas al sistema socialista clásico implantado en la década de 1970 y que padeció una aguda crisis estructural después de la desaparición de la URSS y el llamado Campo Socialista del Este de Europa”, afirmó a Sputnik.

De 1993 a 1995, Cuba, entre otros cambios, legalizó el trabajo por cuenta propia y despenalizó la tenencia de dólares. En 2011, con los Lineamientos de la Política Económica y Social, aprobados en el VI Congreso de Partido, se amplió el usufructo de tierras estatales sin uso y emergieron las cooperativas no agropecuarias.

Tras la apertura de la Zona Económica de Desarrollo del Mariel, ubicada en la occidental provincia de Artemisa, surgió una nueva Ley de Inversión Extranjera en 2014 y la Tarea Ordenamiento de 2021 suprimió la dualidad monetaria vigente desde 1994, fijó un tipo de cambio único.

¿Resultados económicos inmediatos?

Fernández Tabío consideró que aún es muy pronto para vaticinar sus resultados ya que resta, incluso, conocer detalles sobre el proceso de implementación, gradualidad e integralidad, a partir del carácter sistémico de la economía y en el actual momento, calificado por las autoridades cubanas como uno de los más complejos desde el denominado Período Especial.

En este sentido, “una transformación que incorpore todos los elementos propuestos es, sin dudas, sumamente difícil, sobre todo, en el desafiante contexto mundial y también de bloqueo estadounidense recrudecido (…) contra la nación caribeña”.

Sobre el tema, Gilberto Ferrás Cobas, comunicador y activista, refirió en declaraciones a este medio que las medidas aceleran la apertura percibida desde años anteriores, pero enlentecida fundamentalmente por el recrudecimiento de la “guerra multiforme de carácter no convencional” impuesta por Washington.

“El Estado cubano da un mensaje de democracia porque esas decisiones ya se habían consultado popularmente. Asimismo, se demuestra el consenso de distintos actores para la aprobación y concreción de las mismas. Se realiza, además, un uso total y completo del concepto de Revolución del líder Fidel Castro acerca de cambiar todo lo que deba ser cambiado”, puntualizó.

“Esta decisión, por lo general, puede impactar de una manera positiva [en la población]. Los cambios económicos no serán mágicos, ni de la noche a la mañana, pero sí progresivamente debe llegarse a una mejoría, incluso en la actual coyuntura que llevamos. Se están tomando desde una concepción grupal, de mayorías, no de manera arbitraria ni para beneficiar a ciertos sectores”, refirió Ferrás Coba.

La visión general

Por su parte, la comunicadora y diseñadora Beatriz Alonso, indicó a Sputnik que el gobierno de la isla adopta estas disposiciones en un momento de mucha presión interna.

“Todos estamos padeciendo largas horas de apagón, problemas para conservar nuestros alimentos y para cocinar, porque muchas personas no tienen el gas manufacturado, están cocinando con carbón y con leña. Cuando nos pone la luz tenemos que hacer todo, lo de trabajo, lo doméstico, y es muy complejo”, señaló.

A su juicio, “estos nuevos cambios [estructurales] serán para bien, y son necesarios. No puedes mantener las conquistas sociales, la seguridad social, la educación, la salud, si no tienes una infraestructura fuerte, funcional, y lo que más nos preocupa es el impacto social”

En este sentido, “confiamos en que, tanto los pequeños empresarios, como los grandes, no pierdan la perspectiva de que hay seres humanos, que dieron mucho por un proyecto social, trabajaron, y ahora se les dificulta hasta el cobro de la pensión por falta de electricidad y conectividad.

El Maipo/Sputnik

spot_img
spot_img

Mas noticias

Más Noticias

Keiko Fujimori arranca su mandato en Perú con 60% de aprobación, según encuesta

La presidenta peruana, quien inició su gobierno a finales de julio, tiene un nivel de aceptación positivo por...

Consumo y ventas en pymes siguen bajando en Argentina

(Buenos Aires) La actividad comercial de pequeñas y medianas empresas en Argentina volvió a sufrir una caída en...

El subdesarrollo: visión originaria. Por Juan J. Paz-y-Miño Cepeda

Durante el siglo XIX la economía en América Latina fue una disciplina ligada a los estudios en las...

¿Plan Cóndor global? Por Marcelo Colussi

Ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad. Adolf Hitler En noviembre...