El Arsenal dio un paso histórico en Europa y aseguró su lugar en la final de la Champions League tras imponerse por 1-0 al Atlético de Madrid en Londres. El resultado le permitió cerrar la serie con un global de 2-1 y meterse nuevamente en la definición del torneo más importante del continente.
Dos décadas después de aquella final perdida en 2006 frente al FC Barcelona, el conjunto inglés vuelve a tener la oportunidad de conquistar su primera “Orejona”, en un escenario cargado de historia y presión.
El partido respondió a lo esperado: tensión, pocas licencias y margen mínimo de error. Ambos equipos entendieron que cualquier detalle podía inclinar la balanza. En ese contexto, el Atlético tuvo sus opciones en la primera mitad, pero no logró concretar en momentos clave.
El Arsenal, en cambio, mostró eficacia en el instante preciso. Sobre el final del primer tiempo, un desajuste defensivo permitió que Leandro Trossard encontrara espacio en el área. Aunque Jan Oblak respondió con una gran intervención, Bukayo Saka aprovechó el rebote para marcar el único gol del encuentro.
En la segunda mitad, el equipo dirigido por Diego Simeone asumió mayores riesgos y adelantó sus líneas en busca del empate. Logró generar una ocasión clara tras un error defensivo, pero nuevamente falló en la definición, una constante que terminó marcando su eliminación.
El conjunto inglés, liderado por Mikel Arteta, supo sostener la ventaja en los minutos finales y aseguró una clasificación que puede marcar un antes y un después en la historia reciente del club.
La final se disputará el próximo 30 de mayo en Budapest, donde el Arsenal intentará conquistar por primera vez el trofeo más codiciado de Europa. Su rival saldrá del duelo entre el Bayern Munich y el Paris Saint-Germain, serie que llega con ventaja para el conjunto francés tras el partido de ida.
El Maipo




