La periodista chilena Macarena Chahuán, arrestada por Israel cuando participaba en la Flotilla para Gaza, regresó hoy al país, donde denunció torturas aplicadas por Tel Aviv contra integrantes del convoy humanitario.
Israel no puede seguir actuando con total impunidad, dijo la activista a su llegada al aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez.
La comunicadora fue detenida la semana pasada junto a unos 200 miembros voluntarios de la Global Sumud Flotilla, cuando efectivos armados interceptaron a una veintena de las 58 embarcaciones con ayuda para la población palestina.
Nos llevaron a todos como rehenes a un buque muy grande que parecía un campo de concentración y donde había tres containers. No podíamos dormir todos adentro porque no cabíamos, dijo a la prensa.
Denunció que fueron expuestos al calor y el frío extremos y muchos de sus compañeros sufrieron golpizas.
Un total de siete chilenos viajaban en la expedición que pretendía romper el bloqueo impuesto por Tel Aviv al territorio palestino.
En conferencia de prensa aquí, el representante legal de la delegación chilena en la Flotilla Global Sumud, Nelson Hadad , calificó como un acto inhumano y abominable la agresión al convoy con ayuda para la franja, donde muchos niños palestinos están muriendo de inanición.
El también exdiplomático recordó, además, que el ataque violó el derecho internacional y la Convención del Mar, que en su artículo 87 garantiza la libre navegación en forma pacífica y tranquila por aguas internacionales.
El Maipo/Prensa Latina




