Sin acuerdo concluyó la negociación entre el Gobierno del presidente José Antonio Kast y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) por el reajuste del salario mínimo, trasladando la definición final al Congreso.
La propuesta del Ejecutivo contemplaba un alza de 4% —equivalente a $21.560—, cifra alineada con la inflación proyectada por el Banco Central de Chile. Desde el Gobierno argumentaron que el contexto de aumento en el desempleo obliga a actuar con cautela para evitar impactos negativos en el mercado laboral.
Sin embargo, la oferta fue considerada insuficiente por la CUT, que planteaba un incremento de 18,3%, con el objetivo de elevar el sueldo mínimo por sobre la línea de la pobreza, alcanzando los $637.700.
Pese al desacuerdo, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, sostuvo que la relación con el mundo sindical se mantiene “en muy buenos términos”.
Desde la multisindical, en tanto, surgieron críticas al manejo del proceso. El vicepresidente de la CUT, Leonel Sepúlveda, afirmó que “el desorden” del gobierno en distintas áreas, “afecta a cualquier tipo de negociación”.
Por su parte, el secretario general de la CUT, Eric Campos, matizó el escenario señalando que “los canales de diálogo siempre están abiertos, independiente del resultado de esta negociación”.
Con este escenario, será el Congreso el encargado de zanjar el reajuste, en medio de un debate que tensiona la relación entre el Ejecutivo y el mundo sindical, y que vuelve a poner en discusión la capacidad del Gobierno para alcanzar acuerdos.
El Maipo




