(Berlín) Todo parece indicar que el Banco Central Europeo (BCE) está hoy a las puertas de subir sus tipos de interés, de acuerdo con análisis que concuerdan ese suceso para la reunión de junio próximo.
El encuentro dentro de dos meses, lo evalúan los medios especializados como es el caso de El Economista, que refleja tal posibilidad.
Señalan que el BCE sentará las bases para la subida de tipos en la reunión de junio ante el avance de la inflación, cuando los mercados descuentan ya hasta tres subidas de tipos este año
De ahí que la incertidumbre por el conflicto en Irán y el alza del petróleo presionan al BCE a dicha situación.
Comentan que la incertidumbre es uno de los peores escenarios para un banquero central, y el conflicto en Irán crea ahora el contexto más complejo de cara a hacer previsiones que se recuerda en los últimos años.
En esta situación, el Banco Central Europeo se reúne en un encuentro ordinario de política monetaria, en el que tendrá que decidir qué hace con los tipos de interés tras mantenerlos sin cambios en marzo.
Los mercados y los analistas descuentan que no habrá movimiento en el precio del dinero en esta ocasión, pero, a medida que el tiempo va pasando y el conflicto en el Medio Oriente no se soluciona, la amenaza inflacionista está consolidándose en la zona euro.
Se trata de algo que probablemente llevará al banco central a sentar las bases para una subida de tipos en junio de 25 puntos básicos.
Este es el escenario que esperan los inversores en este momento, y así lo ponen en precio, y no será el único movimiento al alza en los tipos de interés que se verá este año si se cumplen sus expectativas.
Tales expectativas apuntan a que los mercados también esperan que en julio se repita una subida de tipos de 25 puntos básicos.
La novedad de los últimos días, sin embargo, es que ahora los mercados esperan que se produzca un tercer incremento del mismo calibre en una de las tres últimas reuniones del año, lo más probable en la de octubre, algo que no se descontaba la semana pasada.
Una subida de tipos en la reunión de esta semana, por ejemplo, sería algo precipitado para el BCE, sin tener claras unas perspectivas inflacionistas que están aumentando por un shock de suministro de materias primas que puede ser temporal.
Además, en la reunión de junio el banco central actualizará su cuadro de previsiones macroeconómicas, y los miembros del Consejo de Gobierno tendrán más información en ese encuentro para poder tomar una decisión con una base sólida.
El Maipo/PL




