La restitución de patrimonio cultural vuelve a instalarse en el centro del debate internacional. El Museo Brighton y Hove anunció que devolverá 45 piezas históricas a Botsuana, tras una solicitud de repatriación presentada en 2022 por el Museo Conmemorativo Khama III.
Los objetos —que incluyen vestimenta, herramientas de caza y utensilios domésticos— fueron adquiridos a fines del siglo XIX por el misionero William Charles Willoughby en la región de Gammangwato. Su retorno está previsto para el 27 de mayo, coincidiendo con la inauguración de una exposición permanente en su país de origen.
Desde Botsuana valoraron el gesto como un paso significativo más allá de lo simbólico. “La devolución representa algo más que un simple traslado físico: es un acto de restauración. Este proceso reafirma la dignidad, la identidad y la cultura material, empoderando al pueblo de Botsuana para que cuente su propia historia en sus propios términos a través de objetos que representan quiénes fuimos y quiénes seguimos siendo“, afirmó el conservador Gase Kediseng.
El caso ha reactivado discusiones globales sobre la devolución de bienes culturales, incluyendo la histórica demanda del pueblo rapa nui por el retorno de los moáis Hoa Hakananai’a y Moai Hava, actualmente en el Museo Británico.
Estas esculturas fueron trasladadas al Reino Unido en 1869, tras una expedición liderada por el comodoro Richard Powell, y posteriormente ofrecidas a la reina Victoria del Reino Unido.
Más de un siglo después, en 2018, el Consejo de Ancianos de Rapa Nui, junto a la CODEIPA y el municipio local, formalizaron la solicitud para recuperar estas piezas. Desde entonces, se han mantenido conversaciones con el museo británico, aunque sin resultados concretos hasta ahora.
El retorno de las piezas a Botsuana vuelve a poner presión sobre instituciones europeas respecto al destino de objetos obtenidos durante la era colonial, abriendo nuevas interrogantes sobre memoria, identidad y reparación histórica.
El Maipo




