(Brasilia) El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó hoy que su gobierno trabaja para incorporar a Colombia al Mercado Común del Sur (Mercosur) y reiteró la defensa del multilateralismo.
Durante la ceremonia de promulgación del acuerdo comercial del Mercosur con la Unión Europea (UE), celebrada este martes en el Palacio del Planalto, Lula señaló que la iniciativa de sumar a Colombia forma parte de los esfuerzos para ampliar el alcance del bloque regional creado en 1991 junto a Argentina, Uruguay y Paraguay.
El mandatario explicó que la eventual incorporación colombiana responde a la necesidad de intensificar los vínculos comerciales y políticos entre los países de la región, así como de consolidar el Mercosur como un actor más relevante en el escenario internacional.
De acuerdo con el portal Brasil 247, analistas consideran que la posible adhesión de Colombia podría diversificar aún más las relaciones del Mercosur, especialmente en un contexto global donde los bloques económicos buscan ampliar sus alianzas ante los desafíos externos.
Lula también destacó durante la ceremonia de hoy que el bloque ha avanzado recientemente en acuerdos externos, en particular el alcanzado con la UE tras décadas de negociaciones, considerado uno de los más importantes en materia comercial.
“El acuerdo llegó en un momento muy importante porque refuerza la idea consagrada del multilateralismo”, afirmó el presidente, quien criticó las tarifas aplicadas de forma unilateral por el gobierno de Donald Trump.
Después de que Trump tomara esas medidas, imponiendo unilateralmente aranceles contra el mundo entero, la respuesta que la UE y Brasil dieron al mundo es que no hay nada mejor que creer en el ejercicio de la democracia, el multilateralismo y las relaciones cordiales entre las naciones, expresó.
Con la firma del decreto presidencial, el acuerdo de libre comercio entre ambos bloques comenzará a regir de manera provisional a partir del 1 de mayo, aunque aún deberá ser ratificado por los países integrantes, cuando algunas naciones europeas han manifestado reservas sobre su aprobación.
Lula interpretó el avance del tratado como una victoria de los países históricamente subordinados en el sistema internacional, porque, a su juicio, el proceso de negociación reflejó las dificultades que enfrentan las economías en desarrollo para insertarse en los mercados globales.
“Cuando los colonizados deciden alzar la voz y reclamar sus derechos, los colonizadores crean más dificultades porque nos volvemos competitivos con nuestros productos, manifestó.
Según el presidente, este acuerdo “se forjó con hierro, sudor y sangre, porque hay muchas cosas que quieren impedir que Brasil crezca, que compita y que sepa cómo introducir sus productos en los mercados extranjeros”.
El Maipo/PL




