De acuerdo con datos oficiales, en el primer trimestre del año se contabilizaron 35 crímenes de esta índole en suelo colombiano, con un saldo de 133 personas asesinadas. La cifra es la más alta desde 2020.
Los hechos ocurrieron en 34 municipios de 17 departamentos, entre ellos Cauca (suroeste), Antioquia (noroeste) y Norte de Santander (noreste).
El promedio contabilizado equivale a una muerte violenta cada 16 horas, lo que refleja la magnitud del repunte de inseguridad en la nación sudamericana.
El incremento de la violencia se atribuye, en parte, a la reconfiguración de agrupaciones criminales y a los vacíos en la implementación del pacto de paz, lo que ha permitido que los delincuentes amplíen su control territorial y aumenten las agresiones contra la población civil, de acuerdo con medios locales.
“El acuerdo preveía garantías de seguridad que no se cumplieron, lo que permitió la expansión de grupos armados en los territorios”, señaló Leonardo González, director de Indepaz.
El Maipo/Sputnik




