Se destrabó el conflicto. Tras una reunión de emergencia entre Cruzados y la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, se autorizó la presencia de 2 mil hinchas de Boca Juniors para el duelo ante Universidad Católica por la Copa Libertadores.
La decisión fue confirmada por el delegado presidencial Germán Codina y el presidente de Cruzados, Juan Tagle, luego de una cita realizada este jueves por la mañana, que permitió revertir la negativa inicial de las autoridades.
El cambio de postura se da tras la advertencia de la Conmebol, que exigía garantizar entradas para la hinchada visitante, bajo riesgo de sanciones como jugar sin público o perder la localía.
De cara al compromiso del próximo martes 7 de abril, el regreso cruzado al torneo continental estará marcado por un fuerte operativo. Entre las exigencias, se contempla un aumento del 25% en el número de guardias al interior del estadio, además del uso de cámaras corporales en el sector destinado a los fanáticos visitantes para monitoreo en tiempo real.
Asimismo, se deberá asegurar una separación total entre ambas hinchadas, evitando cualquier tipo de contacto que pueda derivar en incidentes.
“Este trabajo conjunto busca no solo que se dispute este partido, sino también establecer estándares de seguridad para el fútbol chileno”, señaló Codina.
De esta forma, el Claro Arena se prepara para un duelo de alto riesgo, pero que finalmente contará con presencia de ambas hinchadas en las tribunas.
El Maipo




