La apicultura española vuelve a situarse en el foco del debate agrario tras su exclusión del paquete de ayudas aprobado por el Gobierno para mitigar los efectos económicos derivados del conflicto en Irán. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha alertado de esta situación, que evidencia una falta de reconocimiento hacia un sector estratégico para la sostenibilidad ambiental y el sistema agroalimentario.
Un sector estratégico nuevamente excluido
En España, más de 36.000 familias dependen de la apicultura trashumante, una actividad esencial tanto por su producción como por su papel en la polinización y el mantenimiento de los ecosistemas agrarios.
Sin embargo, el reciente decreto de ayudas ha dejado fuera a estos profesionales, mientras otros sectores sí han sido incluidos en las medidas de apoyo. Desde UPA señalan que esta exclusión se suma a otras anteriores, como las registradas en el marco de la PAC o en la devolución del Impuesto Especial de Hidrocarburos.
Impacto del incremento del coste energético
El aumento del precio del combustible A representa uno de los principales desafíos para el sector. La apicultura trashumante depende del transporte de colmenas entre diferentes zonas geográficas, lo que implica un consumo elevado de combustible.
En este contexto, el encarecimiento energético, agravado por la coyuntura internacional, está incrementando significativamente los costes de producción. UPA ha señalado que, aunque el sector no está contemplado en determinadas líneas de ayuda, sí podría acogerse a mecanismos previstos en el decreto para compensar el incremento de costes energéticos.
Reivindicación de medidas específicas
Ante esta situación, UPA ha solicitado al Gobierno la revisión del decreto durante su tramitación parlamentaria, con el objetivo de incluir explícitamente al sector apícola trashumante como beneficiario de las ayudas.
La organización considera imprescindible reconocer las particularidades de esta actividad, especialmente su dependencia del transporte y su contribución al conjunto del sistema agrario.
Una crisis estructural del sector apícola
Más allá del impacto coyuntural, la apicultura española atraviesa una situación estructural compleja. Entre los principales factores que condicionan su viabilidad destacan el incremento de los costes de producción, la incidencia de enfermedades en las colmenas, los efectos del cambio climático y la creciente competencia de la miel importada.
En este sentido, el sector advierte de la entrada de grandes volúmenes de miel procedente de terceros países, lo que dificulta la diferenciación del producto nacional y afecta a su competitividad en los mercados.
La apicultura en la PAC: una asignatura pendiente
El sector apícola continúa reclamando su inclusión en la Política Agraria Común mediante una ayuda específica por colmena. Esta medida permitiría reconocer su contribución a la polinización, un servicio ecosistémico fundamental para la productividad agrícola y la conservación de la biodiversidad.
Sostenibilidad y futuro del sector
La actual exclusión de las ayudas pone de relieve la necesidad de reforzar el apoyo institucional a la apicultura, considerada una actividad clave en el marco de la transición ecológica.
Su viabilidad no solo responde a criterios económicos, sino también ambientales y sociales, dado su papel en la preservación de los ecosistemas y la seguridad alimentaria.
En este contexto, avanzar hacia políticas más inclusivas y adaptadas a las especificidades del sector resulta esencial para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
El Maipo/Ambientum




