Viernes, Marzo 27, 2026

Los Estados Unidos, una amenaza para la humanidad. Por Guillermo Barreto

Compartir:

Somos testigos de un cambio de época. Vivimos una crisis que va más allá de una crisis económica. Estamos ante una verdadera crisis civilizatoria. Los EE. UU., como potencia imperial, muestra cada vez más su decadencia y, en esa decadencia, actúa de manera irracional, poniendo en peligro a la humanidad toda. No se trata solamente del hecho de que tengan un presidente “incoherente” y violento, un agresor sexual racista y misógino; Trump no es una anomalía. Es solo una muestra extrema y estrafalaria de lo que ha sido los EE. UU. desde su fundación.

Los Estados Unidos fue fundado por terratenientes esclavistas blancos, convencidos de su superioridad racial y de su excepcionalidad, aunado a la creencia profunda de estar destinados para dominar el mundo (destino manifiesto). Una mirada a la reciente Estrategia Nacional de Seguridad, publicada en noviembre de 2025, nos muestra de manera directa esta pretensión de superioridad que, en el caso de Trump, adquiere rasgos patológicos.

Entre 1776, año de su independencia, y 2019, los EE. UU. llevó a cabo 392 intervenciones militares, la mitad de las cuales se hizo después de 1950 y un 25% luego de finalizada la guerra fría. Es un hecho que en los 250 años posteriores a su independencia, los Estados Unidos solo tuvo 17 años en los que no estuvo involucrado en alguna guerra. Desde su nacimiento ha sido una nación con pretensiones imperiales, lo que la ha convertido en un verdadero poder desde la Guerra Mundial Antifascista (la llamada Segunda Guerra Mundial por la historiografía eurocéntrica). Su tránsito imperial ha ido mutando con el tiempo y en la actualidad nos encontramos en un momento en el que su poderío y su sociedad muestran signos claros de decadencia y en el que nuevas fuerzas, con capacidad de enfrentar ese poder, han surgido en el mundo y en el que, a pesar de eso (o quizás debido a eso), su accionar se ha vuelto más peligroso y amenazante.

Una de esas fuerzas es, sin lugar a dudas, la República Popular China, que es identificada en la Cumbre de la OTAN realizada en Madrid en 2022 como una amenaza a “los intereses, la seguridad y los valores” de lo que sea que representa la OTAN. La Declaración tiene el cinismo de decir que China busca socavar el “orden internacional basado en reglas”. Una forma de decir que China está retando a ese orden internacional basado en las reglas de la OTAN.

China se consolidó como estado en 221 AC bajo la regencia del emperador Qin, quien consiguió centralizar al estado luego de dos siglos del llamado “tiempo de los estados guerreros”. Durante su mando, Qin desarrolló ejércitos profesionales, organizó el cobro de tributos, se escribieron códices legales, se inventaron instrumentos de intercambio comercial lejanos y estabilizó la burocracia de los mandarines. Podríamos decir que, en ese período, más de 1500 años antes que la Europa latino-germánica, China superó el feudalismo. Para ese período ya en China se había desarrollado un pensamiento político y una filosofía (el tiempo de las 100 escuelas) que habría de sustentar, con variaciones, el accionar normativo y ético en China por los siguientes 30 siglos.

En la filosofía clásica china, la sabiduría política se sustenta en saber esperar, para que así la “situación” se transforme en “ocasión”. Ese esperar no es, sin embargo, pasivo. Trata de observar el ”potencial de situación” y preparar y acompañar la transformación (el camino, el Tao) hacia la ocasión. Desde la visión europea, Maquiavelo decía 20 siglos después, que la ocasión deviene de la fortuna (el azar) y era habilidad del gobernante saber aprovechar esas ocasiones. En la filosofía china, la ocasión devenida de la fortuna no es duradera. Es efímera. La ocasión debe prepararse. El gobernante debe entonces no combatir las fuerzas contrarias, sino saber usarlas a su favor sin negarlas.

Esto nos traslada a las palabras pronunciadas por el Presidente Xi Jinping durante el centenario del Partido Comunista Chino. En sus palabras, el presidente nos lleva desde la fundación del partido, la lucha por la liberación, la gran marcha, la derrota de los nacionalistas, el triunfo de la revolución, la revolución cultural, las reformas de 1978 y la actualidad. Un recorrido histórico que muestra un camino (Tao), un recorrido durante el cual se ha venido preparando la transformación de la “situación” en “ocasión”.

En términos concretos, dicha ocasión ha significado la erradicación de la pobreza crítica o extrema decretada oficialmente en 2021. China sacó de la pobreza extrema a 850 millones de personas. Este logro ha significado una reducción del 70% de la pobreza extrema a nivel mundial. China ha logrado un desarrollo económico sin parangón en la humanidad. La tasa a la cual ha aumentado el PIB, la expectativa de vida, el consumo total y por hogar, etc. son de una escala única. En 1978 solo el 1% de la población mundial vivía en países con un PIB menor al de China. Para 2012 esa cifra era de un 51%. Son indicadores que pueden revisarse en el interesante libro de John Ross, China’s Great Road publicado por 1804 Books. Todo esto se traduce no solo en impactos positivos en el pueblo chino sino que fortalece una visión que significa trabajar para consolidar lo que el presidente Xi ha llamado una “comunidad de destino común”. Esto significa, impactos positivos a nivel mundial.

Vemos que el reto que China significa para la OTAN y en especial para los Estados Unidos va más allá de índices macroeconómicos o ventajas comerciales. Es un reto civilizacional. Es una visión diferente del mundo. Mientras el presidente Xi Jinping nos habla de construir una comunidad de destino común, la Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump hace hincapié en hacer de los EE. UU. la nación más fuerte, rica, poderosa y exitosa del mundo. Mientras China trabaja en transformar la situación en ocasión, los Estados Unidos actúa impulsivamente esperando que la fortuna le conceda la ocasión. Por eso China invierte en salud, educación, ciencia, vivienda y transporte, pero los EE. UU. invierte en armas y en mantener una fuerza militar mortífera capaz de destruir al mundo entero. Esto hace de los EE. UU. una verdadera amenaza para la humanidad. Una nación de supremacistas y supersticiosos que promueven una cultura de muerte y que poseen un poderoso ejército. Un imperio cuyo declive estamos presenciando, cuyo fin empieza a vislumbrarse, pero un imperio que muere matando. Hoy, más que nunca, el antiimperialismo es una necesidad y debe ser el tronco común de todas las luchas de los pueblos del mundo. La lucha hoy es antiimperialista. Por la paz, por la vida, por la humanidad.

Guillermo Barreto. Venezolano, Doctor en Ciencias (Univ Oxford). Profesor jubilado de la Universidad Simón Bolívar (Venezuela). Fue Viceministro de Ciencia y Tecnología, presidente del Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología y Ministro de Ecosocialismo y Aguas (República Bolivariana de Venezuela). Actualmente es investigador en el Instituto Tricontinental de Investigación Social y colaborador visitante del Centro de Estudio de Transformaciones Sociales-IVIC.

El Maipo/Globetrotter

Nota: El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de sus autores, y no refleja necesariamente la línea editorial El Maipo.

spot_img
spot_img

Mas noticias

Más Noticias

Impacto en Calama: estudiante asesina a inspectora en violento ataque dentro de colegio

Un grave hecho de violencia escolar sacudió este viernes a la ciudad de Calama, en la región de...

En medio del debate por un “Estado en quiebra”, Codelco reporta utilidades por más de US$ 2.400 millones

La estatal Codelco cerró el año 2025 con sólidos resultados financieros, impulsados principalmente por el alto precio del...

Brasil asegura ruta de exportación por Turquía para el comercio agrícola por interrupciones del estrecho de Ormuz.

(Sao Paulo) Brasil ha logrado asegurar la continuidad de un corredor de exportación alternativo a través de Turquía, garantizando...

Exposición en el Museo de la Memoria revive campaña de donación de joyas de 1973 y su destino incierto

Exposición abierta el 12 marzo en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos pone en el...