Diversas reacciones generó el fallecimiento del historiador y Premio Nacional de Humanidades, José Bengoa, ocurrido a los 81 años. Desde el mundo académico, indígena y campesino, distintas voces destacaron su aporte al estudio de los pueblos originarios, la historia social y la realidad rural del país.
El rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Álvaro Ramis, subrayó la relevancia intelectual del historiador, señalando que “con José Bengoa desaparece el más radical de los intelectuales chilenos del último medio siglo, pero lo que se pone en riesgo es la continuidad de un cierto modo de escuchar: aquel que aprendió a hacer hablar a los que habían sido condenados al mutismo”.
El académico agregó que su legado no solo se vincula a su obra historiográfica, sino también a una forma de entender el rol de la academia, comprometida con los sectores sociales históricamente marginados y con una investigación que dialogaba con las realidades territoriales.
Desde el mundo indígena, el exdirector de la Conadi, Domingo Namuncura, calificó su fallecimiento como “una pérdida enorme”, destacando su trayectoria como uno de los intelectuales más influyentes en el análisis de la problemática indígena en Chile. “Desde el punto de vista físico, una pérdida enorme, porque se trata de uno de los más importantes intelectuales progresistas de Chile, que desde hace muchos años ha venido realizando un seguimiento de la problemática indígena en general”, señaló.
Namuncura añadió que Bengoa dejó “un legado de investigaciones, libros, documentos, acciones, movimientos e iniciativas” que marcaron el debate público y las políticas indígenas. Asimismo, recordó su rol durante el retorno a la democracia, indicando que “el presidente lo nombró coordinador de la Comisión Especial de Pueblos Indígenas, que se constituyó en 1990 para iniciar un proceso de gestión de políticas públicas, y desde ahí nació la ley indígena actual”.
El dirigente también valoró su vínculo directo con las comunidades, subrayando que el historiador “iba a terreno, se quedaba semanas enteras en comunidades, analizando, conversando y conociendo muy a fondo su realidad”. En esa línea, destacó su capacidad de articular la docencia con el compromiso social y político.
“Para quienes lo conocimos es una pena su partida, pero también la alegría de haber compartido tantos años de iniciativas, investigaciones y debates. Es una semilla que queda instalada”, agregó Namuncura.
Desde el mundo campesino, el dirigente nacional del Movimiento Unitario Campesino y Etnias de Chile (MUCECH), Orlando Contreras, destacó que Bengoa fue uno de los historiadores que visibilizó la realidad rural y las organizaciones campesinas. “Fue uno de los escritores que puso mucho énfasis en el tema del mundo rural, la reforma agraria y el desarrollo de las organizaciones”, afirmó.
Contreras señaló además que el académico se caracterizó por su trabajo directo con las comunidades. “José Bengoa estaba ahí en terreno para hacer sus escritos, conversaba con dirigentes y organizaciones. Parte de la historia es escuchar a los actores, y él tenía esa habilidad”, sostuvo.
El dirigente agregó que su trabajo permitió recoger la experiencia del campesinado desde su propia voz. “Escribió desde la cotidianeidad, desde la experiencia, las frustraciones y las alegrías de los campesinos. Ese es el legado que deja para el mundo campesino”, indicó.
Asimismo, destacó la relevancia de sus investigaciones sobre la reforma agraria y las transformaciones sociales del mundo rural. “Capturó ese sentimiento campesino de las organizaciones, habló con muchos dirigentes y dejó un legado histórico escrito que es referencia para el mundo campesino”, concluyó.
Las distintas reacciones coinciden en que la obra de José Bengoa contribuyó a situar en el debate público a actores históricamente marginados, consolidando una mirada que vinculó investigación académica con compromiso social y territorial. Su fallecimiento marca, para estos sectores, la partida de una de las figuras más influyentes en el estudio de la historia social, indígena y campesina del país.
El Maipo




