La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la salida del histórico ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien permanecía en el cargo desde 2014 y era una de las figuras más influyentes dentro del aparato militar del chavismo.
En su reemplazo fue designado el general Gustavo González López, ex jefe de inteligencia y actual responsable de la contrainteligencia militar, consolidando así un cambio relevante en la estructura de poder dentro de las Fuerzas Armadas.
A través de un mensaje público, Rodríguez agradeció la trayectoria de Padrino López y destacó su rol en la defensa del país, señalando además que asumirá nuevas funciones dentro del gobierno, aunque sin detallar cuáles serán.
La salida del ministro se produce en un contexto político particularmente complejo, marcado por la reconfiguración del poder tras la captura de Nicolás Maduro durante un operativo militar estadounidense a comienzos de 2026. Este escenario ha impulsado una serie de cambios en el gabinete y un proceso de reordenamiento interno del chavismo.
Padrino López, quien ocupó la cartera de Defensa por más de una década, fue considerado un actor clave en la relación entre el gobierno y las Fuerzas Armadas, además de uno de los principales sostenes del modelo político instaurado en los últimos años.
Por su parte, González López cuenta con una extensa trayectoria en organismos de seguridad e inteligencia del Estado, incluyendo su paso por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), aunque su nombramiento ha generado controversia internacional por acusaciones vinculadas a violaciones de derechos humanos.
El cambio en Defensa se suma a otras modificaciones impulsadas por Rodríguez desde que asumió el poder, en medio de un escenario de tensiones internas y de un incipiente acercamiento con Estados Unidos, lo que refleja una nueva etapa en la política venezolana.
El Maipo




