Ingenieros con gran capacitación, una cadena de suministros dinámica y la ejecución de políticas estatales de planificación inteligente son algunos de los factores mencionados por el medio ‘South China Morning Post’ en su análisis del éxito manufacturero del gigante asiático.
De acuerdo con el medio, el mercado global atraviesa actualmente el denominado “China shock 2.0”, un fenómeno impulsado por la intensificación de la competencia en la manufactura avanzada.
A diferencia del primer impacto tras su entrada en la Organización Mundial del Comercio en 2001, centrado en productos de baja tecnología, esta nueva etapa representa una actualización estratégica de su capacidad exportadora. Pekín describe este cambio como la transición de las “tres viejas” industrias (textiles, muebles y electrodomésticos) hacia las “tres nuevas”: vehículos eléctricos, baterías y paneles solares.
El diario informa que las autoridades chinas ya están promoviendo una tercera oleada de sectores estratégicos, antes de que el mundo asimile la actual. Para finales de 2025, el discurso oficial ya había comenzado a destacar la inteligencia artificial (IA), la robótica industrial y las medicinas innovadoras como las “tres más nuevas”.
Aunque estas categorías aún poseen una base de exportación comparativamente menor, su presencia en los mercados internacionales crece aceleradamente, destaca el medio, acortando drásticamente los ciclos de evolución industrial que antes tomaban décadas.
El análisis del South China Morning Post subraya que este ascenso no es solo un fenómeno de promoción interna, sino el resultado de estrategias nacionales de largo plazo. Mientras que el primer salto tecnológico tomó veinte años, el paso hacia la vanguardia de la IA y la robótica se está señalizando apenas unos años después del auge de las energías limpias.
Esta trayectoria refleja una aceleración sin precedentes en la sofisticación del aparato productivo chino y su integración en sectores de alto valor agregado, afirma la nota.
El texto señala que los subsidios industriales son también un factor determinante en este desarrollo. En ese sentido, se calcula que fondos respaldados por el Estado chino invirtieron aproximadamente 184.000 millones de dólares en empresas de inteligencia artificial entre los años 2000 y 2023. A diferencia de Estados Unidos, el modelo chino depende de manera más significativa de estos canales de financiamiento público que del capital privado para consolidar su liderazgo tecnológico global, explica el SCMP.
El Maipo/Sputnik




