Investigadores de seis países presentaron en Santiago de Chile avances disruptivos en cultivos de papa, soja y biotecnología animal, marcando un hito en la cooperación científica financiada por FONTAGRO.
Lo que comenzó en 2016 como un núcleo de estudio teórico hoy es una realidad tangible en los laboratorios y campos experimentales de la región. Investigadores de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y Brasil se reunieron en la capital chilena para presentar los resultados del proyecto regional “Edición génica para el mejoramiento en especies vegetales y animales”, una iniciativa que promete revolucionar la productividad agrícola sudamericana, informó la sala de prensa del Instituto de Investigaciones Agrarias de Chile.
Financiado por FONTAGRO y articulado por PROCISUR, junto a socios estratégicos como la Asociación de Cooperativas Argentinas y GDM Seeds, el proyecto ha logrado instalar capacidades científicas permanentes que sitúan a América Latina a la vanguardia de la innovación genética.

De la teoría a la práctica: Papas y Soja “de diseño”
El encuentro destacó logros concretos que abordan problemas históricos del campo:
- Papa resistente a virus: Investigadores del INIA Chile, liderados por Humberto Prieto, presentaron líneas de papa editada capaces de resistir al virus PVY. La técnica consistió en “apagar” un gen de susceptibilidad, impidiendo que el virus utilice las proteínas de la planta para multiplicarse.
- Soja nutricional: En un esfuerzo conjunto entre INIA Uruguay e INTA Argentina, se desarrollaron plantas con perfiles mejorados. Victoria Bonecarrer (INIA Uruguay) explicó que el enfoque se centró en eliminar factores antinutricionales y potenciar el contenido de proteínas y aminoácidos, elevando el valor comercial y nutricional del grano.
Un salto cualitativo en la región
Para Carlos Furche, director nacional de INIA Chile, la edición génica no es solo una herramienta técnica, sino un “instrumento fundamental para la modernización de nuestra agricultura” frente a las crecientes demandas climáticas y productivas.
Por su parte, Sergio Feingold (INTA Argentina), coordinador técnico del proyecto, enfatizó que el mayor éxito no son solo las semillas, sino el capital humano. “Las capacidades ya están instaladas y no vuelven para atrás”, afirmó, destacando la recuperación de equipos en biotecnología animal y la formación de cuadros profesionales en toda la región.
“Se compartieron protocolos, capacitaciones y trabajo conjunto. Eso marca un antes y un después en la ciencia regional”, sentenció Cecilia Gianoni, secretaria ejecutiva de PROCISUR.
Hacia el futuro: Convocatoria 2026
La jornada concluyó con una visita técnica al Centro Regional de Investigación INIA La Platina y un taller de prospección para la nueva convocatoria de FONTAGRO 2026. Con estos cimientos, la región se prepara para que la edición génica de el salto definitivo desde los laboratorios hacia aplicaciones productivas masivas, asegurando una agricultura más resiliente y competitiva.
El Maipo




